La impunidad del FMLN
Viernes, 16 de Mayo de 2008
En mi artículo anterior escribí que el manejo de los casos como el de la posible relación entre las FARC y un miembro prominente del FMLN constituye una prueba de fuego para Mauricio Funes, quien durante esta campaña ha tratado de construir una imagen de político moderado capaz de convertir al FMLN en un partido de centro izquierda con tendencias moderadas --tal y como Tony Blair hizo en el Reino Unido y Felipe González en España--.
Como los de ellos, muchos de sus esfuerzos los ha dedicado a asegurar al electorado que no sólo respetará la economía de mercado, sino que la hará funcionar más eficiente y justamente, protegiendo la competencia y los derechos del consumidor.
Pero para construir esa imagen, el candidato Funes no sólo tiene que dar seguridades con respecto a la economía sino también, y muy crucialmente, con respecto a su capacidad para respetar y hacer respetar un régimen de legalidad y libertades.
En este respecto, tendría que repudiar la violencia, el terrorismo, el tráfico de drogas y de armas y los secuestros, todas actividades con las que las FARC están íntimamente ligadas. Para tener esa imagen tendría también que transformar el FMLN en un partido manejado por políticos tan moderados como la imagen que él quiere construirse --muy lejos de la imagen que surge de las acusaciones contra un miembro prominente del partido de haber participado en tráfico de armas con la FARC--.
El candidato Funes contradijo la imagen que quiere construir al decir dos cosas en este respecto. Primero, dijo que no va a proponer o apoyar una investigación del tema porque confía en el miembro acusado.
Eso es equivalente a afirmar que los miembros prominentes del FMLN deben estar por encima de la ley. La ley no da este tratamiento a nadie cuando se le acusa de un crimen. Segundo, se negó a calificar de terroristas a las FARC a pesar de reconocer que el grupo secuestra gente y realiza actos que violan los derechos humanos.
Es decir, el candidato extiende la impunidad a grupos terroristas de los cuales él debería de apartarse para ser consistente con su postura de político socialista moderno.
La apuesta del FMLN y del candidato parece ser que el pueblo no va a tomar en cuenta lo que sucede en Colombia para decidir su voto --que para la mayor parte de la población el nombre FARC es solamente unas cuantas letras--.
Pero el ignorar el tema trae muchas consecuencias negativas para los esfuerzos del candidato Funes. Da la impresión de que si es cierto que está envuelto en una lucha para apartar al FMLN de sus senderos extremistas tradicionales, ha perdido una batalla decisiva, ya que los temas de impunidad a los gatos gordos del partido y a organizaciones terroristas niegan los principios fundamentales de un estado de derecho. Esto sí le va a importar al electorado.
Eso no es Colombia. El pueblo odia la impunidad, y es claro que de la que estamos hablando se daría aquí si el candidato Funes fuera electo.