Manuel Hinds
Las vacas flacas de Chávez
Jueves 9 de octubre de 2008
Hay gente que cree que no hay ningún problema en desaprovechar la gran oportunidad que tiene El Salvador de tomar prestados 950 millones de dólares del Banco Mundial y del BID-oportunidad que ya quisieran los otros países latinoamericanos-porque creen que el presidente Chávez de Venezuela financiaría eso y más si el país se volviera parte de ALBA.

Es extraño encontrar personas mayores siendo tan ingenuos en cuestiones económicas y de la vida. Chávez ha dado sumas similares a la ofrecida por estos bancos sólo a Argentina, un país mucho más grande que El Salvador, que es un alfil en el mapa político de la región y que le da mucho más políticamente a Chávez que nuestro país.

A Nicaragua, Ecuador y Bolivia, los peones en el juego de Chávez, no les ha dado ni la centésima parte de esto, aunque pase ofreciéndoles mucho más que esto para ponerlos de su lado. No hay obligación de ser tan ingenuo como para creerle las promesas políticas a Chávez.

Pero es que además de esto todo indica que Chávez no va a tener los medios necesarios para cumplir sus promesas aunque quisiera cumplirlas.

El petróleo está bajando muy rápidamente, cayendo desde 147 dólares en Julio a menos de 90 en estos momentos. Muy rápidamente Chávez va a estar perdiendo dinero al exportar petróleo por debajo de sus costos.

Cualquiera podría decir que esto no es importante porque Chávez tiene 36 mil millones de dólares de reservas internacionales, que es mucho dinero.

El problema es que tiene obligaciones monetarias también enormes adentro de Venezuela. La gráfica adjunta muestra que las reservas de Venezuela son apenas iguales a las obligaciones monetarias líquidas del Banco Central.

Esto quiere decir que si hay una corrida contra el Bolívar Fuerte-que es muy probable que la haya dado que el precio del petróleo está bajando-los dólares que tiene Chávez apenas le alcanzarían para aguantar el cambio de los billetes a dólares, ya no digamos si la gente empieza a cambiar depósitos en los bancos a dólares.

En estas circunstancias, con el petróleo para abajo y con reservas insuficientes para aguantar una corrida contra el Bolívar y una fuga masiva de capitales, Chávez no va a estar como para andar financiando a los gobiernos del ALBA.

Va a entrar a la cola de los que quieren financiamiento del Banco Mundial y del BID, que Venezuela siempre ha usado cuando bajan los precios del petróleo y entra en crisis financieras.

Los miembros de ALBA van a tener que adaptarse a un nuevo mundo, en el que Chávez será pobre e insolvente. Por eso, nadie debe engañarse pensando que Chávez puede sustituir los préstamos ofrecidos por el Banco Mundial y el BID.

Todos los salvadoreños que nos preocupamos por el bienestar de nuestro país y por la necesidad de ganar la batalla contra la pobreza, debemos ejercer presión sobre la Asamblea para que apruebe los préstamos ofrecidos por estas instituciones. Estos préstamos son los que darán viabilidad a la inversión social en los años que vienen.

Manuel Hinds