El mercado electoral
Jueves, 5 de Junio de 2008
El electorado salvadoreño se divide entre simpatizantes de ARENA (23%), simpatizantes del FMLN (33%)y los no alineados (44%, que incluyen alguna gente que simpatiza con alguno de los partidos pequeños pero que en las elecciones de presidente votan por uno u otro de los partidos grandes para no perder su voto).
ARENA ha ganado siempre porque ha capturado la mayor parte de ese 44% no alineado. El FMLN siempre ha movilizado su voto duro pero no había logrado convencer a los no alineados precisamente porque éstos son moderados.
Las encuestas sobre las elecciones del 2009 reportan que por primera vez un candidato del FMLN está superando su voto duro para atraer votantes no alineados que representan un 7 ó un 8 por ciento del electorado. Mauricio Funes no va ganando este terreno porque está proyectando una imagen populista. Al contrario, su estrategia ha sido proyectarse como moderado-que es la posición adecuada para captar el voto de los no alineados. Es una estrategia muy clara.
Rodrigo Ávila no ha logrado ganar terreno entre los no alineados; al contrario, los que planean votar por él (20%) son menos que los que simpatizan con ARENA (23%). Además, en un mes la ventaja total de Funes sobre Ávila ha subido de 7 por ciento del electorado en abril (encuesta Borges) a 16 por ciento (encuesta UCA) o a 21 por ciento (encuesta CID-Gallup) en mayo. ARENA debe reconquistar los simpatizantes que no planean votar por Rodrigo Ávila, con lo cual tendría 23% de los votos, y a eso sumar votantes no alienados representando el 38% del electorado para ganar las elecciones. Ya lo ha hecho.
Pero ahora, diferente de antes, tiene que cambiar la imagen que la población tiene de la capacidad de los candidatos. De acuerdo a la encuesta de Borges de abril, la población considera que Funes es más capaz que Ávila para resolver los problemas del país en 15 de 16 dimensiones que se mencionaron a los encuestados-la única que ganó Ávila fue la de seguridad pública-.
En promedio, el 48.6% pensó que Funes era mejor, y sólo el 34.0% que Ávila lo era. No importa si usted cree o no que esto representa la realidad; lo que cuenta es que el FMLN está ganando ventaja en lo que era el territorio de ARENA-ser un partido responsable y competente. Y todo esto está pasando mientras una crisis de precios altos de combustible y comida está desenvolviéndose.
La estrategia que ARENA va a seguir para lograr darle la vuelta a la situación todavía no está clara. Por supuesto que no puede ser ofrecer el oro y el moro como cualquier populista. El FMLN ya fracasó así muchas veces.
Es en esta realidad que es necesario preguntarse cual es el impacto de los cambios que se han realizado recientemente en el Coena. Es evidente que apenas rasgan la superficie del problema. Es todo un liderato nuevo el que se necesita para convencer al electorado que las ventajas tradicionales de ARENA (la capacidad de hacer gobierno seriamente) están de vuelta pero con nueva sangre, nuevas ideas y nuevos carismas, capaces de extender una mano a la izquierda democrática para dar al país la estabilidad política que se merece.