Manuel Hinds
La crisis y los intereses
Jueves, 4 de Junio de 2009
Así como hay muy poca gente que realmente entiende lo que es un déficit fiscal, la mayor parte de la gente no entiende lo que es la dolarización-cree que todo se reduce a que en vez de circular billetes de colones circulan billetes de dólares.

Hay muy poca gente, por ejemplo, que se da cuenta de que existe una relación entre la dolarización, las tasas de interés y los plazos de los préstamos.

Con la liviandad de la ignorancia, la mayor parte de la gente cree que fue pura casualidad que con la dolarización las tasas de interés cayeran de 18 por ciento a 7 por ciento y que los plazos de los préstamos subieran de 5 años a 25 y 30 años para comprar casas. Con la misma liviandad, creen que las mismas tasas y plazos existen en otros países.

Si así lo cree, mire la gráfica adjunta que calcula los intereses que usted tendría que pagar mensualmente en la deuda de su casa si esta deuda fuera de 100,000 dólares y si las tasas de interés fueran las de los países indicados. (Note que la cifra indica los intereses, no la cuota mensual que es más alta porque incluye las amortizaciones.) La cifra de El Salvador es 798 dólares. En Guatemala usted tendría que pagar 1,152 dólares, 355 dólares más al mes (4,260 más al año).

En Chile, usted pagaría 1,478 dólares, o sea 680 dólares al mes más que aquí (8,157 más al año). En Costa Rica tendría que pagar 1,660 dólares, más del doble que aquí (10,340 dólares más al año). Y estas cifras no se abonan al pago de su casa: son los intereses.

Note que sólo hay un país con intereses más bajos que los de El Salvador-Panamá, otro país dolarizado. Note que el cuarto país más barato en tasas de interés es Ecuador, el otro país dolarizado.

El quinto país con intereses más bajos es Nicaragua, y entérese que en ese país el 68 por ciento de los depósitos son en dólares y la mayor parte del otro 32 (exceptuando sólo las cuentas de cheques) está indexado al dólar-es decir, que si hay devaluación su valor aumenta por el porcentaje de la devaluación. Igual es Bolivia. De esta forma estos países están prácticamente dolarizados, aunque de una manera muy ineficiente.

No es casualidad que los países dolarizados tiendan a tener las tasas más bajas. Dos de los objetivos de la dolarización eran bajar las tasas de interés y aumentar los plazos de los créditos, y ambos se lograron.

Y, ahora, dirá usted, ¿por qué es que la dolarización tiene que ver con las tasas de interés? Contéstese usted mismo. Si a usted le pagan, digamos, 3 por ciento en una cuenta de ahorros en dólares, ¿Cuánto pediría que le pagaran si le ofrecen que los deposite en una moneda que usted piensa que se puede devaluar 30 por ciento con respecto al dólar? Usted pediría al menos 33 por ciento de interés-el 3 por ciento que le pagan los dólares más el 30 por ciento de devaluación. Vea usted ahora la gráfica con nuevos ojos.

Las tasas de interés son medidas de los riesgos de depositar en cada uno de los países. Una parte muy grande de estos riesgos es el de devaluación contra el dólar.

Es tan importante que domina a otros riesgos-así, por ejemplo, las tasas de interés en El Salvador permanecieron más bajas que en toda Latinoamérica excepto Panamá a pesar de que había percepciones de riesgos políticos muy altos en el país.

Así, la tasa de interés con riesgo político en El Salvador en diciembre era mucho menor que la tasa de interés sin riesgo político de Chile, o de Costa Rica.

Ahora piense usted, ¿Cuántos gastos tendría que recortar si tuviera que pagar el doble de los intereses que ahora paga? Muy probablemente usted no podría pagar su casa si tuviéramos las tasas de interés promedio de los países no dolarizados en Latinoamérica-22 por ciento, con lo que los intereses no serían de 798 sino de 1,800 mensuales. Tampoco podría pagar su carro. O las otras cosas que ha comprado al crédito. Esto sería peor que la crisis.

Finalmente, piense usted que si usted estuviera en un país que tuviera tasas de interés iguales a las del promedio de los países no dolarizados, usted pensaría que parte del plan anti-crisis debería de ser bajar las tasas de interés a menos de la mitad.

Nosotros ya estamos allí. Los otros países no pueden bajar sus tasas a los valores que nosotros tenemos porque si lo hacen la gente les cambiarían los depósitos a dólares o se los llevarían del país.

La dolarización ha logrado algo que los planes anti-crisis de otros países no han podido lograr. Nuestro plan anti-crisis puede ir más allá debido a esto.