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La propuesta del FMLN para la educación
Jueves, 28 de agosto de 2008
En lo que concierne a la educación, la plataforma programática del FMLN para las elecciones de 2009 contiene una buena cantidad de planteamientos lúcidos en torno a los cuales sería muy fácil generar consenso entre todas las fuerzas políticas y sectores sociales.
Ya que mucha gente arrastra prejuicios y temores, algunos de ellos justificados en las prácticas del socialismo histórico, es alentador ver en el programa del FMLN una clara afirmación de respeto a la familia. En la parte primera, el documento afirma que el gobierno del FMLN “asumirá y defenderá la familia como el pilar sobre el que cimienta el desarrollo sicológico, moral, social, intelectual y físico del ser humano, y sobre el cual se construyen sus virtudes, talentos y potencialidades” (p.19). Igualmente buenos y a tono con las aspiraciones de toda la sociedad son la declaración de principios y los enunciados de política, concretados en diez lineamientos estratégicos (pp. 24-27) entre los que destacan la formación de los educadores, una mayor y mejor inversión; el fortalecimiento de la educación inicial, parvularia y superior, la erradicación del analfabetismo, el impulso a la educación física y artística, y otros propósitos relacionados con la calidad y la pertinencia de la enseñanza. Sin excepción, todos estos planteamientos se encuentran expresados en nuestra Constitución, en la Ley General de Educación y en los documentos curriculares que el Ministerio de Educación ha producido en los últimos diez años. También aparecen, como recomendaciones de política, en muchos documentos de la UNESCO, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos de cooperación internacional. A nivel de enunciados generales, la oferta electoral del FMLN no contiene nada objetable. Tampoco contiene nada contradictorio con el Plan Nacional de Educación 2021 impulsado por el actual gobierno. En otras palabras, esto es algo en lo que, si quisieran, mañana mismo podrían firmar un compromiso de cooperación todos los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a promover la educación en El Salvador. Hay, sin embargo, vacíos y problemas en los planteamientos del FMLN. En primer lugar, del dicho al hecho debe recorrerse un buen trecho. El buen desempeño de los docentes no es simplemente un asunto de más o mejores capacitaciones. Si así fuera, estaríamos en la cima con todos los esfuerzos que se han hecho en los últimos quince años. Si el FMLN tiene una propuesta realmente novedosa en este tema, no hay señales de ella en el documento que ha divulgado. Si no la tiene, no debe presentar su programa como la solución a los persistentes problemas de calidad en la educación. Algo que realmente impulsaría el buen desempeño de los educadores y que no se ha hecho en los últimos gobiernos es una reforma a la Ley de la Carrera Docente en el sentido de transformar los procesos y mecanismos para la selección y contratación de maestros y directores de centros escolares, de forma que el sistema pueda estimular como lo merecen a los buenos docentes y deshacerse de los que no hacen bien su trabajo. Pero la propuesta del FMLN no contiene la más mínima indicación de que quiera hacer eso, lo cual supondría superar el enfoque de clientelismo con el que históricamente ha tratado al gremio magisterial. En esa misma línea, otro gran vacío de la propuesta del FMLN es el tema de la autonomía de los centros escolares, de la cual depende en considerable medida la posibilidad real de exigir responsabilidad por los resultados educativos a los maestros y directores. Yo habría esperado mucha más audacia de parte de un partido que se presenta como abanderado del cambio, pero ni siquiera mencionan este tema, al menos como una posición de fortalecimiento del programa EDUCO. Me parece fantástico que el FMLN se proponga impulsar aspectos, niveles y ámbitos educativos que no han sido prioritarios en los últimos gobiernos, tales como la educación física, la educación estética y la educación parvularia. Los felicito y les tomo la palabra. Pero debo advertir que, aun cuando pudieran elevar significativamente el gasto y la inversión educativa, siempre tendrán que tomar decisiones amargas a favor de unos programas y en detrimento de otros. Si llega el FMLN al gobierno, se dará cuenta de que no siempre es por falta de voluntad que se dejan de hacer algunas cosas. Cada prioridad debe respaldarse con una suficiente asignación presupuestaria, y los fondos públicos son limitados. En este punto, yo le recomendaría al FMLN más prudencia para no levantar expectativas que luego no podrá satisfacer. Finalmente, debo señalar un punto preocupante. El programa del FMLN afirma que debe hacerse un rediseño del currículo y una profunda reforma educativa en todos los niveles. Con estas formulaciones, el FMLN se está adjudicando un peligroso cheque en blanco. Ojalá no estén pensando en impregnar el currículo del típico indoctrinamiento panfletario que hemos visto tantas veces en regímenes ideológicamente afines al FMLN. Ojalá la conclusión de que debe reformarse el currículo haya derivado de un estudio acucioso del currículo vigente y no de un prejuicio que desprecia lo que tenemos sólo porque ha sido hecho por otros. En cualquier caso, esto de la reforma curricular amerita debate y atención de toda la sociedad. |