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Fernando Sáenz Lacalle Arzobispo de San Salvador
Como licenciado en Química, duda que el cianuro pueda transformarse en un químico inofensivo y que las mineras vayan a utilizar agua lluvia para procesar el material extraído.
Foto EDH/Archivo
En contra del cianuro
Primera Entrega, El Diario de Hoy
Domingo, 15 de Junio de 2008

Con una licenciatura en Química de la Universidad de Zaragoza, Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, en nombre de la Conferencia Episcopal de El Salvador, duda que fuera del laboratorio, el cianuro en grandes cantidades pueda degradarse, y reitera que los obispos católicos no están en contra de la minería, pero sí en contra de la contaminación que esta actividad conlleva cuando es mal manejada.

Los obispos de El Salvador han expresado su rechazo a la explotación de oro en el país ¿cómo llegaron a tener esta posición?
No es un caso exclusivo de El Salvador que los obispos nos estemos preocupando del tema de la minería... Esto no es una postura mía, personal, sino que es una postura de la Conferencia Episcopal de El Salvador.

Las mineras utilizarán el método INCO para transformar el cianuro en una sustancia que no daña el ambiente
El cianato... Eso es una leyenda, no tiene sustentación e incluso están esperando aprovechar las aguas lluvias para hacer un gran depósito y esperar que el sol lo vaya cambiando. Eso no tiene ninguna objetividad. Incluso es peligroso tener un barril lleno de agua con cianuro. ¡Si viene una lluvia y rebalsa! Entonces, bueno esa es una excusa. Además lo malo es que estas minas estarían en la parte norte. Toda el agua de El Salvador baja del norte al sur. Aunque se tengan las minas en el norte, los mantos acuíferos están bajando al resto del país. Hay que tomar esto con precaución.

¿El problema es el cianuro?
Sí. Y el cadmio y el hierro y el plomo. Hay que explotar las riquezas que el país tiene, estamos en favor de la explotación pero sin contaminación... “Sí” a la explotación, al trabajo y a la riqueza que eso tiene, pero “no” a la contaminación.