

Para ello, Claudia Hernández, abogada del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), que pertenece a CIPJES, considera que el tema de juventud necesita ser abordado bajo un enfoque integral “porque en la discusión siempre salen temas que son moralmente polémicos y legalmente complicados o incómodos”. Además, en ese abordaje integral no puede dejarse de lado la voz de los jóvenes.
Aunque desde hace casi un año se han estado celebrando conferencias ministeriales, seminarios y foros con la temática juventud como antesala de la cumbre, para Hernández la gran queja de las organizaciones de jóvenes que aglutinan CIPJES es que el punto de vista de éstos no ha sido recogido y plasmado en el “conjunto de principios”. Se refiere a la Declaración de San Salvador, documento que contiene los compromisos de los países iberoamericanos (que lo firmen y ratifiquen) para adoptar políticas dirigidas a este sector de población.
“Se está dando un enfoque adultocentrista en el que no se están recogiendo las necesidades y expectativas de los jóvenes. Va a haber una participación de organizaciones juveniles en el Foro Cívico, dos días antes de la cumbre, pero no es mucha”.
El trabajo de CIPJES se enmarca en la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes por considerar este documento como un “piso mínimo” del cual partir para potenciar la situación de los jóvenes en la región.
CIPJES echa de menos algunos temas en estos encuentros previos a la cumbre. La violencia es uno de ellos.
“En el caso salvadoreño el perfil de las víctimas de homicidios son hombres jóvenes y hay un fenómeno particular de agresiones a las mujeres jóvenes, y éste es un factor que no se está abordando. El Salvador ha destacado por tener un problema de maras, pero juventud y maras, ni siquiera se menciona como tal en el marco de la cumbre”, aseveró Hernández.
Por otro lado, CIPJES defiende el tema de la identidad. Para ellos no se debe hablar de “juventud” sino de “juventudes” porque hay grupos sociales muy diferentes entre sí.
“En el Salvador, siendo un país tan pequeño hay diferencias identificadas entre jóvenes hombres, mujeres, de zonas urbanas, rurales, la juventud que está agrupada en maras, subgrupos o culturas urbanas... Son grupos que representan diferentes características y necesidades. En la medida que no se tenga un perfil claro de lo que implica ser joven hoy, tampoco se pueden generar políticas o firmar declaraciones que pueden ser el marco para que los estados se queden trabajando el tema de juventud sin dar una lectura apropiada del tema”, agregó la representante de la coordinadora, que cree en el empoderamiento de los jóvenes, como una “toma de conciencia de ser sujeto joven, ejercer, organizarse y ejercer sus derechos”.
