elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

Peatones y conductores tienen la responsabilidad

En Sonsonate, los accidentes de tránsito están a la orden del día. En ocasiones resultan mortales y dejan una estela de dolor en los hogares.

Publicada 5 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Las vías peligrosas están identificadas por la policía y son las más patrulladas. Foto EDH

Sonsonate
Larissa Velásquez
Diario de Occidente
El Diario de Hoy

diariodeoccidente@elsalvador.com

Daños materiales y personales resultan de los percances viales. Los atropellamientos se deben, en su mayoría, a la imprudencia de los peatones al momento de cruzar la vía, que no se percatan de la rapidez de los vehículos ni si están a una distancia prudente.

El exceso de velocidad también figura entre las causas principales de los accidentes, a las que se añaden el mal estado de los automotores y el rebasar la capacidad de las unidades de transporte colectivo o de carga.

El cabo José Álvaro Cerén, de la Sección de Tránsito de la Policía Nacional Civil (PNC) en Sonsonate, afirma que en la mayoría de accidentes con sobrecarga de personas hay escenas realmente lamentables, sobre todo para los familiares de las víctimas ya que es muy difícil para ellos ver a sus parientes tirados en el suelo.

Lea además
La muerte ronda las carreteras
Un alto para los motoristas abusivos
Comunidad quiere seguridad en calles
En silla de ruedas por un microbusero
En silla de ruedas por un microbusero
Los accidentes traen costosas consecuencias
Peatones y conductores tienen la responsabilidad

“Hay ocasiones en que a una persona no sólo un vehículo le pasa por encima sino dos, es trabajo de los agentes de la PNC tratar de controlar a las personas ante esos hechos”, dice el cabo Cerén.

En Sonsonate, los municipios donde se reporta mayor índice de accidentes de tránsito es en los tramos de la carretera que conecta a Izalco, Armenia y San Julián. Toda la carretera que conduce a Acajutla es peligrosa, por la cantidad de vehículos que circulan.

Tiempo de alzas

Además de la peligrosidad normal en ciertas vías, la temporada de fin de año representa una incremento en los riesgos. “Es cuando se aumentan los accidentes de tránsito”, explica el cabo Cerén.

La conducción en estado de ebriedad ha disminuido considerablemente y esperan que en lo que resta del año continué así. Es producto de la entrada en vigencia de la ley que castiga a los conductores temerarios.

Tal vez porque los conductores han tomado conciencia que pueden perder el empleo, si se demuestra su responsabilidad en un accidente. Se le detiene mientras se investiga y la solución jurídica puede traerles inconvenientes.

Prevenciones de la policía
- Realiza patrullajes en motocicleta en las carreteras.
- Utiliza radares para controlar la velocidad.
- Esto se hace en los sitios considerados peligrosos.
- También da educación vial en instituciones educativas.
Se atiende las escuelas cercanas a las vías riesgosas.


Cuidado en las calles de viernes a domingo

La Policía Nacional Civil (PNC) sabe los días y las horas en que hay mayores probabilidades de que ocurran percances en las carreteras. Tiene planes de prevención.

Los motoristas, por lo general, irrespetan las señales de tránsito, como las que hay por los centros escolares. Foto EDH

Una de las carreteras que más se presta para que ocurran accidentes es la Panamericana, sobre todo en el tramo entre Atiquizaya y El Refugio. Es ahí donde los conductores abusan de la velocidad y no falta el hecho donde resulten víctimas mortales.

También la que está en construcción desde Ahuachapán hasta Tacuba ha sido escenario de fatalidades, según el jefe de la Sección Tránsito de Ahuachapán, Luis Armando Melara. Aquí, “la velocidad fue el motivo del último de los accidentes en esa vía”, añade Melara.

Se refiere en iguales términos a la carretera del Litoral, cerca de Cara Sucia. Ahí ha habido muchos atropellos “por falta de precaución del peatón”. El tramo hacia El Jobo, en Las Chinamas tiene lo propio: atropellos y accidentes por exceso de velocidad.

De acuerdo con Melara, se ha establecido que las horas en que se registra mayor número de accidentes es de las 4:00 p.m. a 9:00 p.m., de viernes a domingo. Además, comenta que los accidentes que ocurren en la noche se deben a la oscuridad que predomina a lo largo de las carreteras.

El jefe de la Sección Tránsito enumera las causas de los incidentes: mal estado de las calles, exceso de velocidad, distracción del conductor e imprudencia del peatón.

Los originados por conducir en estado de ebriedad han sido desplazados por los antes citados, aunque siempre tienen cierta incidencia en las estadísticas departamentales.

No obstante, la sobrecarga de vehículos, como camiones y pick ups usados para transportar gente sí continúa siendo causal. “Se pone en riesgo la vida de las personas, ya que esos vehículos no son adecuados para esa labor”, afirmó Melara.

Los últimos meses del año registran una tasa mayor, sobre todo por la distracción del conductor.

En vista de que conocen las razones y los lugares, a fin de evitar un engrosamiento de las cifras globales, la División de Tránsito desarrolla una serie de programas preventivos.

Uno de ellos es el Plan de Educación, desarrollado en los centros escolares. Enseña a los educandos la manera de desplazarse sobre la vía y les insta a permanecer atentos al tráfico vehicular.

Además, realiza patrullajes en motocicleta a lo largo de las principales vías, establece controles vehiculares y usa radares para detectar a quienes rebasan el límite de velocidad permitido.

Otros planes son el de alcoholemia, cuyo fin es detectar a los conductores ebrios, y el “luciérnaga”, mediante el cual se confirma el buen estado del sistema eléctrico de los automotores.


 

elsalvador.com WWW