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Usulután
Enrique Maldonado
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
Una de las principales amenazas sobre las especies que habitan la zona
de la bahía de Jiquilisco, en Usulután, es la pérdida
constante de hábitat boscosos, señala el plan de manejo
para esa región, elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente
y Recursos Naturales (MARN).
La razón de esa degradación, sobre todo en los bosques de
mangle, se debe sobre todo al impacto de la actividad humana.
De acuerdo con el estudio, al comparar los mapas cartográficos
con imágenes de satélite recientes, se observa que la superficie
de salineras y camaroneras ha crecido a costa de los manglares, en los
últimos años.
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| Uno de los problemas a resolver es la contaminación
de las aguas de la bahía por aguas residuales .Foto
Diario de Oriente |
El manglar el clave en la abundancia de camarones y si hay tala,
se elimina parte del hábitat, sostiene el biólogo
del MARN, Enrique Barraza. Los rastros de pesticidas en un rango de profundidad
entre los diez y 400 metros no son significativos, al menos en sitios
donde la población de camarones es baja.
En el caso de los camarones, para la construcción de muros de estanques
se extrae tepe o suelo de manglar. Tal práctica impide
la regeneración de los manglares deteriorados o deforestados.
Una de las prácticas usuales es talar una rama de mangle y dejarla
sobre el agua, para que las hojas se pudran. La descomposición
genera nutrientes de los que se alimentan peces y camarones. Los pescadores
lo saben, y pasado un tiempo llegan a lanzar bombas.
Arcadio Gómez lo sabe. También, que es una de las prácticas
que está afectando a la cooperativa de pescadores de Puerto Parada
a la que pertenece y a todos los que dependen de ese recurso. Así
se explicaría el hecho de no ver el resultado de la siembra de
alevines en aguas de la bahía de Jiquilisco.
Hemos liberado de tres a cuatro mil camarones juveniles cada dos
meses, desde hace un año, en la Boca de los Muchachos, pero no
sabemos qué se hacen, dice Gómez.
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| Las bodegas lucen casi vacías en la cooperativa
de pescadores de Puerto Parada .Foto Diario
de Oriente |
Y continúa: Sacamos muestras, las pusimos en estanques y
crecieron. Pero el que echamos al mar se pierde. Como cooperativa estamos
con el hule estirado, pero los individuales están desesperados.
Se refiere a que de las 21 familias asociadas, sólo tres o cuatro
se arriesgan a pasar un día entero en alta mar, con el riesgo de
retornar sin nada. Así las cosas, los 18 motores a disposición
de los cooperativistas permanecen almacenados en las bodegas.
De acuerdo
El gobierno ha anunciado una veda a la captura de camarón, del
1 de abril al 31 de mayo. Estamos de acuerdo. El problema es que
cuando entra hay barcos trabajando y nosotros estamos sentados,
dice Gómez.
Pero Mario González, director del Centro de Desarrollo de la Pesca
y la Acuicultura (Cendepesca), asegura que la veda incluye a pescadores
industriales artesanales, comerciantes del mercado, restaurantes y transportistas.
Y añade: No habrá zarpe para los barcos.
Hay un fideicomiso de $800 mil para los artesanales. Los fondos no son
reembolsables. Para los industriales se negocia un fondo de garantía,
para que puedan tener líneas de crédito.
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| Los motores están casi en desuso por
la baja pesca.Foto Diario de Oriente |
El director de Cendepesca dice que la veda no ayudará a recuperar
los niveles de años anteriores, debido a la sobreexplotación
a que ha sido sometido el recurso. Sin embargo, asegura que los resultados
muestran que se ha detenido el ritmo descendente que se tenía.
Hay que mejorar las leyes y crear una pesca responsable, añade.
Desechos
Pero también hay que resolver el problema del mal manejo
de los desechos sólidos en toda la bahía, especialmente
en aquellas comunidades que no tienen acceso por tierra (La Pirrayita,
El Jobal y Rancho Viejo) o que tienen una elevada afluencia de turismo
(El Espino), señala el plan de manejo del MARN.
Es en ese sentido que Gómez dice: Lo que nos queda es seguir
adelante y no desmayar. Y el director de Cendepesca lo matiza con
otra frase: Hay que cuidar la mina de oro, no sólo de camarones
sino de la pesca en general.
De nada serviría parar la pesca, si no hay cuido en los
manglares y se evita la contaminación y explosivos
Mario González, Cendepesca
Los
ebrios son señal de bonanza
A pesar de que en Puerto Parada no hay puesto policial, el cantón
se distingue por la tranquilidad. Antes de los terremotos hubo un
puesto, que permaneció por un año, y puso a raya a las
maras. De vez en cuando llega alguna persona ebria, pero se retira
al ver la indignación de los lugareños.
La necesidad de que la Policía Nacional Civil (PNC) reabra
el puesto obedece más a que ayudaría a combatir una
de las principales, si no la más, causas de la baja productividad
de camarones en las aguas de la bahía de Jiquilisco, departamento
de Usulután.
Se pidió al cuartel central de la PNC una explicación
de las causas que llevaron al cierre del puesto. Asimismo, se consultó
si hay planes de tener uno nuevo. El subdirector de Seguridad Pública,
comisionado Mauricio Ramírez Landaverde, se limitó a
decir que por el momento no se tiene previsto abrir ninguno.
Se seguirá dependiendo del auxilio que presta la delegación
de Usulután. Pero todo indica que los pescadores saben cuándo
llegan y a qué hora.
Entonces, se continuará con la práctica de usar explosivos
para capturar peces y camarones. Y mientras eso suceda, las familias
se seguirán hundiendo cada vez más. Ya no será
como antes, en tiempos de bonanza, cuando la señal de abundancia
era precisamente la presencia de ebrios en las calles del cantón,
según comenta Arcadio Gómez. |
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