Sonia Bernal
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
Lo llamaron zarza asemejándolo con el arbusto que crece en cualquier
lugar y en cualquier temperatura. Con ese arbusto, comparan la actividad
cultural.
En San Miguel, es tan difícil desarrollarse culturalmente,
pero con el grupo de escritores, tratamos de ser ese arbusto en medio
del desierto, confesó David Arnoldo Gómez, coordinador
del taller literario Zarza que recientemente lanzó su producción,
Aroma de Espinas, una recopilación de cuentos y poesía de
varios autores migueleños.
El bautizo
El grupo empezó a funcionar en 1995. Se reunían una vez
por semana en la Univer-sidad de El Salvador, con el objetivo de darle
vida al proyecto y recibir orientación de cómo escribir.
A partir de ahí surgió la inquietud de dar un nombre al
taller literario, cuya alma se identificó con la zarza.
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Los literatos saben que enfrentarán una
vida muy dura si eligen el camino de las letras.
Foto Diario de Oriente |
Más tarde, los escritores estuvieron por diferentes sedes: la
casa de la cultura, el teatro, casas particulares
Actualmente se
reúnen en la Facultad Multidisciplinaria de la Univer-sidad de
El Salvador (FMO-UES), los viernes por la tarde.
Los literatos llegan a nueve. El público tuvo la oportunidad de
leerlos gracias a que hubo un capital semilla, aportado por los miembros
del grupo. Ellos poseen las obras Umbrales de la poesía,
El Carnaval y otros cuentos y Pan cotidiano y otros
poemas.
A veces perdemos, pero lo que buscamos es que la literatura cobre
vida, sostuvo Gómez. Es una forma de hacer que el arte
se desarrolle en San Miguel.
Rodrigo Santos, miembro de Zarza y docente universitario, dice que hasta
el momento son esfuerzos personales los que realizan para poder publicar
sus escritos, hemos recibido apoyo de la Casa de la Cultura de San
Miguel, pero por lo general los esfuerzos económicos son propios.
El escritor recuerda que depende del Gobierno y especialmente del Ministerio
de Educación y Concultura, el garantizar las publicaciones, en
otros países, el gobierno le paga al poeta para que escriba, le
publica y luego le da derechos de autor para que comercialice su producto,
informa. Pero aquí de poetas nos morimos de hambre.
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LAS
CIFRAS
$
2,000
Es el fondo de transferencia para las casas de la cultura
Usulután
12 casas de la cultura
San Miguel
15 casas de la cultura
La Unión
11 casas de la cultura
Morazán
12 casas de la cultura
1 Museo regional
1 teatro nacional
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También, sin dejar el tono irónico al hablar, agregó
que actualmente la ganancia sólo es compartir sus sentimientos
a través de la literatura.
Su compañero de oficio, Salvador Mendoza Fuentes, recordó
que desde sus inicios el taller ha tenido dificultades, siempre
las hay. Nosotros, por nuestro medio, producimos y la casas de la cultura
ayudan a lanzar, promover y vender el producto.
Mendoza sólo tienen dos años de escribir y entre sus poemas
consentidos se encuentra Oremos, que se remonta al problema
en Iraq y que se publicará en la siguiente edición. El título
va muy acorde con las peticiones diarias de los literatos que viven en
una tierra árida por hoy a las creaciones de libros.