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Henequén, herencia milenaria

Los morazánicos han explotado la planta por décadas. Poco a poco se descubren nuevas formas de aprovechar la fibra natural, no sólo en la elaboración de cuerdas

Publicada 28 de octubre de 2005 , El Diario de Hoy

Erivados Las pitas, lazos, hamacas y sacos son los productos que son elaborados a partir de la fibra. Foto EDH/Diario de Oriente/archivo

Morazán
Eduardo López
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com

La producción de henequén en quintales se incrementa cada tres años por manzana, asegura Salomón Sánchez, henequenero por tradición.
“Mi padre y mi abuelo crecieron al igual que yo cultivando esta planta y la conozco muy bien para desarrollar una fibra de gran calidad”, señaló.


Recuerda que desde pequeño trabajaba esta planta, aunque se producía en cantidades mucho mayores que las actuales. En 1940, la producción de fibra se orientaba a la elaboración de jarcia, artesanías, redes, cebaderas, cables (especie de cuerda) y otros.

En 1975, las fábricas empezaron a demandar mayores cantidades de fibra para tejer sacos y producían entre 40 y 60 quintales diarios de fibra, porque contaban con cientos de manzanas de henequén ubicadas en un terreno parejo. Esto facilitaba la recolección de las pencas.

Comunidades henequeneras
Según la Dirección General de Estadísticas y Censos (Digestyc), alrededor de una decena de comunidades en Morazán siembran la planta.
- En la zona sur se identifica a Delicias de Concepción y Yoloaquín, con 159 productores de henequén.
- En el área media de Morazán indica que Cacaopera, Osicala, Gualococti y San Simón con 795 comunidades que cultivan la planta.
- En la zona alta se ubica a los municipios de Meanguera, El Rosario y San Isidro con 216 familias quienes se dedican a sembrar la agavácea.
- Estas comunidades realizan esta actividad durante todo el año, en producción y mantenimiento de la siembra.

La industrialización, la construcción de la carretera Panamericana y otras arterias fue desplazando a los pequeños productores hacia el terreno árido y escabroso, donde sólo habían piedra, agregó.

Pero, se tiene la ventaja de que la planta es resistente a las variaciones del clima y se reproduce sin dificultad.
“Sembré una parcela en 1972 y todavía me da producción, es decir, que tiene 33 años de vida”, dijo.

Sánchez indicó que la vida útil normal de una planta es de 25 años, porque la piña de la planta se vuelve tan frondosa que luego florece y es deja de producir.

El manejo de la planta determina el nivel de producción de la misma, así como la limpieza del área, que no se emplee para el ganado y que los cortes sean los adecuados.

La desbajeradora, los cuchillos mezcaleros y la guapota son especies de cumas empleadas para la corta de las pencas. La primera se emplea en los tres años iniciales y las demás, a lo largo de la vida útil de la planta.
Alternativa

Dos empresas de San Miguel siguen fabricando sacos, pero están evaluando el uso de sacos de plástico (poliuretano) para sustituir los tradicionales.

Sánchez replicó que hacer esto implicaría un mayor nivel de contaminación en el área, porque este material no es tan resistente como los hechos de fibra de henequén.

El plástico a diferencia del saco de fibra, no soporta el sol ni la humedad, y considera que dentro de muy pocos años toda la zona estará cubierta de restos del material.

Sánchez precisó, que en los años 50 las cuerdas que sostenían en los muelles a los barcos se hacían de henequén, lo cual es una muestra de su dureza.

Sin embargo, exclamó que hace 10 años la demanda de fibra era de 2 millones de quintales y hoy en día, apenas se consume un millón y medio por lo que se debe importar del sur del continente.

Cultivo de la planta en oriente
Los dueños de plantaciones consideran que la productividad de los cultivos radica en el cuidado y el conocimiento que se tenga. En Morazán se encuentran las mejores áreas cultivadas con esta planta
Cuidado
Las pencas deben ser cortadas con las herramientas más adecuadas, de acuerdo con la edad de las plantas.
Foto EDH/Diario de Oriente/archivo
Herramientas
Una desfibradora de fabricación artesanal es empleada para obtener las hebras de cada hoja. Luego se lavan.
Preparación
Toda la fibra es secada al sol para que tome el brillo y color que distinguen la calidad requerida por los productores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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