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San Miguel: La Viejona cocinera de Chinameca

Sorprende la rapidez con que ablanda las verduras. El único requisito es cavar un hoyo en la tierra, ella se encarga de hacer el resto.

Publicada 05 de agosto 2005, El Diario de Hoy

Ricardo cañas (izq). y Luis Molina recorren el campo geotérmico, que es uno de los principales atractivos turísticos con que cuenta el municipio.. Foto Diario de Oriente

Ligya Montano
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


No se trata de ninguna experta en recetas típicas o platillos sofisticados. Es el nombre con que los chinamequenses se refieren al campo geotérmico o infiernillo, a partir de la costumbre de quienes visitan el lugar, de aprovechar el calor para cocinar algún alimento.

Al acercarse a La Viejona en días con poca afluencia, poco a poco se escucha el sonido del agua en ebullición, como si preparara un banquete de bienvenida a los visitantes. Sin embargo, el olor que se percibe no es el de la cocción de viandas sino del azufre, que nos recuerda que vivimos en una zona volcánica.

Se localiza a un kilómetro desde el casco urbano de Chinameca y la caminata demora entre 15 y 20 minutos, por un sendero resbaladizo por la arcilla. En esta época, a lo largo del trayecto se escucha el trino de las aves combinado con el chirrido de las chicharras eloteras.

A medida que se avanza por la pendiente, el olor a azufre se vuelve más intenso. También se aprecia las emanaciones de vapor de agua y la tonalidad blanquecina de la tierra, la cual tiene apariencia pétrea.

Típico agujero excavado para aprovechar el calor del subsuelo y con el cual se prepara diversos alimentos.. Foto Diario de Oriente

Es aquí donde la gente suele cavar un hoyo no muy profundo, que pronto se llena de agua en ebullición, sobre la que se coloca recipientes con plátanos o güisquiles.

La Viejona también asume un rol médico, pues a los vapores y el lodo se les atribuyen propiedades curativas.

Permanecer cinco minutos de pie sobre el terreno es suficiente para sudar a chorros, como si se tratara de un gigantesco baño sauna.

El único inconveniente es la deforestación a que se ha sometido los terrenos circundantes. Por fortuna, la Fundación para el Desarrollo de Chinameca ha comenzado a diseñar un plan de reforestación que incluirá a instituciones educativas del municipio.

 

Panorámica de la ciudad en la que aún se aprecia cobertura boscosa, pese a la tala indiscriminada de los vecinos.. Foto Diario de Oriente

 

 

 

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