Morazán
Eduardo López
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
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Antonio Andrés Amaya, residente de El Rosario,
Morazán, expresa su preocupación porque no se han
obtenido los frutos ofrecidos con el proyecto del reservorio. Foto
Diario de Oriente/ Mauricio Cáceres
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A un año de haber sido construido un reservorio de agua lluvia
en el municipio de El Rosario, en Morazán, los beneficiarios aún
aguardan el producto de esta iniciativa.
La obra fue gestionada por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (Marn), a través del Comité Ambiental del Departamento
de Morazán (Cadem), y forma parte del Programa de Acción
Nacional de la Lucha Contra la Desertificación y Sequía
(Pal).
La inversión ascendió a $17,627.76, en concepto de capacitaciones
de personal y la cancelación por la perforación hecha por
la empresa Offa, S.A. de C.V.
El Cadem, el Marn y la Comunidad de Vista al Río aportaron una
contrapartida, en mano de obra, por un monto de $9,508.
El reservorio se finalizó en la época seca, el año
pasado. La empresa constructora firmó un documento de garantía,
en el que se recoge el compromiso a reparar cualquier defecto. La vigencia
del compromiso era hasta junio de 2005. Pero, a pesar de que ya caducó,
los rosarenses piden que se solucione el problema de la fuga.
Andrés Amaya, residente del lugar, dice que esta construcción
ocupa una superficie de 18 metros cuadrados y tiene una profundidad de
tres metros. De esta manera, el volumen que almacenaría es de 700
metros cúbicos.
La obra se encuentra en un terreno de 8,750 metros cuadrados propiedad
de Ernesto Orellana, que lo ha dado en comodato a la alcaldía por
un período de cinco años.
Seguridad
Amaya explica que la construcción física duró seis
semanas, del 15 de noviembre al 21 de diciembre de 2004. Se realizó
a fin de ofrecer seguridad alimentaria y dotar de agua a 40 familias de
la colonia Vista al Río, para doméstico ye incrementar productividad
agrícola.
A veces llueve hasta por una hora continua y el reservorio no se
llena, manifiesta Amaya.
Según él, la razón por la que la estructura no ha
alcanzado la capacidad máxima es por la filtración que se
produce el fondo.
Carlos Salazar, de la Dirección de Participación Ciudadana
y Patrimonio Natural del Marn, sostiene que el reservorio está
en proceso de sostenibilidad y no se alcanza la cota superior porque se
está llenando lentamente.
Mientras se continuará capacitando a las personas en el cultivo
de hortalizas, actividades de reforestación, injertos y la crianza
de peces para el consumo de la comunidad.