elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

“Se trabaja desde las 3:00 a.m.”

El henequén figura en una lista de productos cuyo proceso puede ser explotado turísticamente. Los jóvenes prefieren emigrar EE.UU. antes que manipular la fibra.

Publicada 3 de junio 2005, El Diario de Hoy

Enrique Maldonado
Morazán
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com

Irene García (Izquierda), su esposa María Arévalo y el alcalde Rogelio Argueta elaboran pitas de mezcal, para luego convertirlas en un lazo del tipo “cablecillo”..
Foto Diario de Oriente/ Mauricio Cáceres

“Desde los 15 años he trabajado con el henequén. Con eso ayudé a mis padres y luego pude mantener a mi familia”, dice Irene García Sorto. Este hombre de 72 años va y viene por el patio de su casa en Delicias de Concepción, Morazán, mientras da forma a un lazo de tipo cablecillo, que resulta de la unión de tres pitas.

Esa experiencia de casi seis décadas hace que el procedimiento luzca sencillo a los ojos del visitante. Sin embargo, es una tarea ardua en la que se prefiere la hora fresca de la madrugada al calor del mediodía o vespertino.

Hay una razón para ello: “Se trabaja desde las 3:00 de la mañana porque es mejor para manejarlo. El calor lo hace difícil de manipular”, dice Rogelio Arturo Argueta, de 54, alcalde del municipio.

Al igual que Irene, Argueta creció en el mismo ambiente y se involucró en el mismo desde los 13 años. Ambos acceden de buena gana a mostrar parte del proceso, aunque la jornada ya ha concluido.

-“Ai” tenés más de la libra —-dice Irene a Argueta mientras éste sostiene las blanquecinas hebras arrancadas a las pencas del henequén. Y aclara que “todo es libreado”, pues de esta manera sacan costos de operación.

Mientras aclara la importancia del peso, Argueta golpea con un palo el mazo de mezcal. “Se aporrea para que ablande, pues si no quema mucho los dedos”, dice sobre el motivo del proceso. Entre golpeteos, roza el palo en la bifurcación del tronco (gancho) de un árbol.

Secado al sol


Es sebo de res. Esta pasta grasosa ayuda a dar docilidad a las hebras. Antes de eso, tras la corta de las pencas y el raspado a máquina, se han lavado para quitarles la “leche” (savia) y secado al sol. La materia prima así obtenida se vende a granel por quintales.

Es un procedimiento usado por generaciones, sobre todo antes de que el henequén fuera desplazado por las fibras sintéticas. De hecho, García también tuerce naylon para elaborar lazos delgados. Hay ocasiones en que tiene pedidos especiales de cuarteles y de la Escuela Militar.

Son lazos de unas tres pulgadas de diámetro, usados en los adiestramientos de la tropa y cadetes. “Son caros, el metro cuesta tres dólares”, dice Irene.

El henequén y la elaboración de artículos a partir de la fibra forma parte de un plan piloto propuesto por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), para aprovechar el potencial turístico de lugares y cultivos, en poblados de Morazán, La Unión y Usulután.

Al respecto, al alcalde Argueta considera que “podría haber posibilidades”; sin embargo, eso pasa porque tenga mercado”. El problema que se enfrentaría, a juicio del funcionario, es que “ahora la gente ya no trabaja como antes”.

Además, “los muchachos ya no tienen necesidad y rehuyen la etapa del hilado. Prefieren irse a los Estados Unidos que quedarse hilando”, concluye el funcionario.

 

 

elsalvador.com WWW