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La arboles esconden bajo sus estructuras lo que en el pasado fue
un centro ceremonial importante, en la época precolombina.
Foto Diario de Oriente/ Felipe Ayala
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San Miguel
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
Después de pasar el río San Esteban, en el cantón
El Obrajuelo, el terreno muestra pequeñas elevaciones de tierra.
Al principio no causan mayor extrañeza, sino hasta que los visitantes
se acercan al lugar: Quelepa.
Algunos cerros muestran ladrillos de diferentes dimensiones que forman
estructuras cuadradas que los lugareños insisten en llamar pirámides,
aunque sólo reciben ese nombre las estructuras completas.
Cada una de ellas no muestran toda su dimensión, porque el tiempo
se encargó de sepultarlas en capas de tierra, de las cuales brotaron
todo tipo de vegetación y en las que los reptiles se sienten muy
a gusto, sobre todo en temporadas que no son de lluvia.
Aquí hay que poner mucha atención, porque a veces
en el suelo se encuentran antigüedades. Aquí hay bastante
gente que se ha hallado cosas, pero después las venden, cuenta
el agricultor Mario Modesto Sánchez, conocido como Julio, de 50
años.
Asegura que ha acompañado a decenas de estudiantes y turistas que
quieren conocer el sitio. Les ha escuchado hablar de diferentes civilizaciones
indígenas, que él no puede recordar, aunque expone que la
zona es un testimonio de una monarquía. En el lugar se encuentran
todo tipo de adornos, platos y otros elaborados en barro y jade
Entre jaguares
Uno de los conocedores del sitio es Tomás González, de 80
años, que trabajó con geólogos estadounidenses que
llegaron a investigar en el lugar y afirma que Quelepa o Jaguares
o pumas de piedra es considerado por los arqueólogos como
el centro ceremonial más importante en la historia del país.
El sitio histórico está a ocho kilómetros al norte
de San Miguel y fue el albergue de una antiquísima población
de origen lenca.
Durante años, el sitio fue excavado por arqueólogos nacionales
y extranjeros, como Atilio Pecorine en 1913, y desde 1949 al 1959, William
Andrews, de la Universidad de Tulane, Estados Unidos, retomó los
datos del primer estudioso y descubrió plataformas piramidales
de dos metros y montículos de diez que lo dejaron sorprendido.
En la actualidad, el lugar siempre está lleno de estas joyas arqueológicas,
pero sepultadas bajo tierra o llenas de maleza. Muy cerca dos cavernas
que son relacionadas con pasadizos secretos que van a dar a la estructura
central, pero ésta leyenda fue descartada por arqueólogos
salvadoreños.
Las cavernas son cosas míticas, generalmente se relacionan
con saqueos. La mayoría de veces son historias de la gente. El
90% de las zonas realizan saqueos y sacan objetos, es de rigor que sucedan
esas cosas, comenta Fabricio Valdivieso, jefe del departamento de
Arqueología del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura).
Todos los sitios arqueológicos están protegidos gracias
a la ley de protección del patrimonio cultural. Los que incumplen
esto se exponen a sanciones que están calculados en sumas de salarios
mínimos. La ley está vigente desde 1991.
Lo importante en esos casos es hablar con los niños y tratar
con ellos para que respeten las cosas que encierran su propia historia,
comentó José Heriberto Erquicia, arqueólogo encargado
de las ruinas de Quelepa.
Cooperativa es la propietaria del sitio
El gobierno salvadoreño no ayudará a Quelepa mientras no
se encuentre bajo su responsabilidad
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Las piedras guardan secretos que ayudarían a explicar el
origen de las actuales poblaciones salvadoreñas. Se necesita
estudios. Foto Diario de Oriente/ Felipe Ayala
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Quelepa es el sitio arqueológico más importante de
oriente y todos quieren que se recupere.
Lo podemos ver como una deuda para la zona oriental, una gran deuda,
afirmó Fabricio Valdivieso, jefe del departamento de arqueología
del Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (Concultura).
Pero a pesar de su valía no ha recibido atención de parte
del Estado, porque su asentamiento está en la propiedad de una
cooperativa. Actualmente hay conversaciones con los propietarios para
que el lugar pase a manos del gobierno de El Salvador.
Eso puede servir como un polo de desarrollo turístico. Tiene
un alto grado de ocupación, incluso más que en otros lugares
del país, comentó José Heriberto Erquicia,
arqueólogo encargado del proyecto de Quelepa.
Cuando se excavó completamente por primera vez, el arqueólogo
William Andrews únicamente observó, luego se volvió
a enterrar, puesto que la mejor formas de conservar las estructuras es
bajo tierra, explica Valdivieso.
Parte del terreno, según el Diario Oficial el 24 de mayo de 1976,
en su número 95, tomo 251, fue decretado como monumento arqueológico
nacional junto a Cara Sucia, El Tazumal y otros lugares más.
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Así
como Quelepa existen muchos sitios en El Salvador que no cuentan con
apoyo estatal, porque se encuentran en manos privadas. Estos problemas
vienen desde la reforma agraria. Concultura quisiera trabajar, pero
la gente que los ocupa no lo permite
Federico Hernández Aguilar, Concultura |
Los lencas
Aún se debe realizar un estudio mayor para descubrir quiénes
eran realmente los lencas. Era una de las sociedades precolombinas más
importantes, pero se tienen pocos conocimientos acerca de ella.
Existen emigraciones de sociedades descendientes de los toltecas
y otras civilizaciones ubicadas en la zona central de México. Muchos
de los elementos de El Salvador muestran similitud con los toltecas,
confirma Valdivieso.
La mayoría de los datos sobre lencas se tienen a partir de los
propios pipiles, quienes habitaron desde el Lempa hasta Ahuachapán.
Se ha estudiado poco acerca de los lencas. Su lengua es poco conocida
y existían pocos hablantes en el siglo XX.
Eso muestra la importancia de que se realicen estudios. Los pipiles llamaban
a los del otro lado Chontales y Chaparrastique. El oriente de El Salvador
era conocido como Popocatepec, explica el jefe de arquelogía.
Según Valdivieso, los lencas podrían ser descendientes de
los mayas, mientras que los que habitaron en Quelepa podrían ser
antesesores de los lencas.
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El
puma de piedra
Quelepa en el idioma potón de los indios lencas significa Puma
de piedra o Jaguar de piedra
- En el lugar se hablaba el idioma Taulepa-Ulua.
- Entre los vestigios más notables, figura la pirámide
mayor, designada por los lugareños como Fortaleza del
Cerro Grande.
- Luego están las calles empedradas para fines ceremoniales,
las terrazas semejantes a las de Teotihuacan, abundantes túmulos
o montículos funerarios.
- Digna de admiración es una enorme pila de piedra,
labrada con exquisito gusto y simetría, con una superficie
de 2 metros cuadrados, con altos relieves exteriores, uno de los cuales
es una cara circular con la estilización de una cabeza de jaguar.
- El sitio arqueológico de Quelepa se encuentra abandonado,
a tal punto que la franja que ocupa las principales ruinas del mismo
está llena de maleza, que es tan alta que cubre totalmente
a las personas que transitan por allí.
- Quelepa se encuentra dentro del cuadrante 47, allí además
de este existen nueve lugares más: El Gigante, Totorrastique,
Piedra Pintada, Yamabal, El Salitre, Yucuaiquín, Songaltique,
El Maguey y El Hormiguero.
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Los
vestigios se encuentran desprotegidos.
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