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No hay de otra, a tragar polvo

Las canchas uno y dos del estadio Miguel Charlaix no tienen grama, por lo que en verano se levantan nubes de polvo, más cuando juegan los menores

Publicada 4 de marzo 2005, El Diario de Hoy

Los menores parece no importarles la condición del terreno de juego, siempre que puedan practicar su deporte favorito. Foto Diario de Oriente

San Miguel
Miguel Ventura
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com

El torneo de fútbol municipal ha comenzado y despertado la alegría entre niños y jóvenes; sin embargo, también la tristeza porque deben jugar en las canchas polvosas.

La falta de grama y de riego provoca polvaredas y aumenta la probabilidad de contraer enfermedades respiratorias.

Edward Portillo, del equipo Inter de la categoría juvenil, ha tenido que soportar en repetidas ocasiones el terrero. “Como soy portero tengo que lanzarme tras el balón y, cuando lo hago, tengo que tragar polvo”, expresó el joven.

Portillo, de 14 años, hizo un llamado a quien competa para “mejorarlas en los próximos meses”.

Otro miembro del Inter, Fabricio Gutiérrez, respaldó la petición dirigida a los administradores del complejo deportivo. Incluso sugirió que “engramen o que siembren por lo menos otras hierbas. En tal sentido, espera ver en los próximos meses cambios en la superficie donde practican el balompié.

Pero las voces no sólo se elevan desde los jugadores sino también de los migueleños en general. Uno de ellos es Roberto Pérez, quien pide a la comuna de “la Perla” sembrar grama u otra clase de hierba. Según dijo, “los sábados en la mañana asisto al estadio a observar los partidos y siempre he visto grandes nubes de polvo al momento que los niños golpean la pelota”.

No sabe nada

El promotor de la municipalidad, Manuel Ayala aseguró que, por el momento, no tiene conocimiento de que haya planes destinados a satisfacer las peticiones. Fue claro al decir que no hay muchas esperanzas, pero compartió la propuesta de futbolistas y ciudadanos.

Mientras se define si se hace o no, riegan “minutos antes para evitar la polvareda”, sostuvo.

Pedro Martínez es una de las personas que todos los días acude al estadio Charlaix para hacer ejercicios y cuenta que durante el verano, hasta en las canchas alternas a la pista olímpica se forman las nubes de polvo.

“Creo que todos ya nos acostumbramos, pero al final de todo puede provocar daños en las vías respiratorias de las personas que asistimos al escenario”, expresó.

Para el migueleño, en todas partes hay polvo, pero cuando se trata de un escenario para jugar y hacer ejercicios, éste deben reunir las mínimas garantías de seguridad y de prevención para evitar problemas de salud.

Las dos canchas son utilizadas por equipos federados, los cuales entrenan para los partidos de fin de semana.

“Hacemos un llamado a los administradores para que siembren grama u otra hierba”
Fabricio Gutiérrez
“Tengo que tragar polvo cada vez que me tiro al suelo para atrapar la pelota”
Edward Portillo

 

 

 

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