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Usulután
Crece el espejo de agua de la laguna

Alegría aumentó sus aguas después de que sufriera una disminución con el terremoto del 13 de febrero de 2001

Publicada 11 de febrero 2005, El Diario de Hoy

El paisaje que circunda los alrededores es espectacular. Los visitantes llegan a apreciar la vegetación, la tranquilidad y el mantillo líquido con olor a azufre.
Foto Diario de Oriente

Usulután
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


Después de pasar durante muchos meses con la preocupación de que la Laguna de Alegría se estaba secando, los lugareños muestran una sonrisa al verla con más agua.

El invierno pasó hace mucho, pero desde septiembre ésta triplicó su caudal, comparado con el que tenía en julio de 2004.

“Me gusta más ver la laguna así. Después de los terremotos se veía más pequeña”, contó el visitante Mario Meléndez, de 26 años.

El nivel de las aguas había bajado tanto que sólo un 30% de la dimensión normal se podía apreciar, pero ahora casi ha vuelto a la normalidad, a pesar de que no es época de lluvias.

“La gente quiere venir más, porque pasa más llena que en otros tiempos”, explicó el guardaparque Juan Francisco Hernández, de 34 años.

El atractivo

Por la noche, el lugar no tiene vigilancia. Las puertas son cerradas al salir el último turista. Éste se puede tardar hasta las 7:00 p.m. o toda la noche si se queda a acampar. El ingreso se permite a las 8:00 de la mañana.

“La laguna se está llenando, ha aumentado el caudal, y el turismo aumentó mucho en los últimos días. Después de los terremotos se miraba más pequeña, pero ahora, después del invierno, se mantiene bastante grande”, confirmó Hernández.

El alcalde de Alegría, Carlos Luna, asegura que en 2001 se abrieron unas grietas en el seno de la laguna y que luego se formaron algunos riachuelos de agua azufrada en el municipio de California, pero con el tiempo se secaron. “De allí surgió la tesis de que el cambio era producto del movimiento telúrico”.

Los ribereños cuentan que la laguna aumenta en invierno y disminuye en verano; sin embargo, este año se llenó más de lo habitual, tanto que hoy, en el verano, mantiene un buen nivel.

 

 

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