 |
| María Cortez. Utiliza la carretera para
ofrecer el único pavo. Foto EDH |
Usulután
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
En La Unión y Morazán fue casi imposible encontrar a alguien
que estuviera criando un pavo para el 24 de diciembre, pero es seguro
que en algún rincón debe de haber más de uno.
Fue hasta el cantón Las Aguas, Mercedes Umaña, de Usulután,
que se encontró a una mujer a la orilla de la calle con un chompipe
gordo y aparentemente un poco tierno.
El pavo estaba nervioso, le temblaban las patas, mientras su propietaria
lo mostraba.
Pero esta ave tenía su historia, estaba siendo engordado desde
mayo con maicillo.
No era el único, pues junto a él había 19 huevos
más, pero sólo quedó vivo él, por el momento.
Su propietaria es María Mercedes Cortez, de 38 años, quien
compró los 20 huevos a su vecina Dora, pero la suerte no le sonrío,
sólo uno nació.
Lo vende a 35 dólares, dice ella: Para recuperar lo que perdí.
Aunque también afirma que el plumífero no es su único
rubro, pues vende gallinas indias a $8. Tiene una semana de ofrecer el
pavo, pero hasta el momento nadie desea comprarlo.
En busca del estreno
Los pantalones tronconeros son los favoritos de las chicas, sobre todo
los que son pasa ríos. Desde temprano, Juana Bautista Herrera Flores,
de 25 años, propietaria del local, se levanta para adaptar una
esquina en el centro de Gotera como su negocio.
Allí presenta todo tipo de vestuario para damas, aunque las mujeres
escogen más los pantalones y en algunos casos se llevan de complemento
alguna camisa, sostenes o pañuelos.
La gente busca más los pantalones, creo que para seguir la
moda, confiesa Juana.
En la mañana es la hora que más compran, aunque a cualquier
momento pueden llegar a buscar los pantalones que tienen costos variados,
algunos tienen el valor de 14 dólares, mientras otros no pasan
de los 8 dólares. La diferencia es la marca, los primeros son Levis,
los otros Buffalo.
Un fin de semana antes de Navidad es el momento preferido por las compradoras,
aunque los jóvenes prefieren la víspera de la Noche Buena.
|