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| La celebración navideña se hace
según las posibilidades, dice doña Santos Chicas. Foto
EDH |
Morazán
Enrique Maldonado
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
No se aprecia el intenso movimiento comercial de las ciudades. Incluso
resulta difícil adivinar si hay adornos navideños al atisbar
al interior de las viviendas; sin embargo, la ausencia de símbolos
no implica falta del espíritu propio de la época, sino una
celebración práctica, adaptada a las condiciones socioeconómicas.
En el centro de salud de El Zancudo no hay para medicamentos, mucho menos
para los elementos decorativos. Aquí, la mayoría de
gente es cristiana (no católica).
El 24, se reúnen en sus iglesias para orar y entonar cánticos
religiosos. Después de la medianoche, regresan a sus casas,
comenta la auxiliar de enfermería Glenda Chicas, encargada del
sitio.
De acuerdo con Chicas, el festejo, si se hace, es bastante conservador
en la mayoría de hogares.
A pocos metros está la vivienda de Santos Chicas Díaz, salvadoreña
de 61 años oriunda de Casablanca, en Perquín. Llegó
a El Zancudo desde hace 25 años, huyendo de la guerra.
Tiene una pequeña tienda y sobre la refrigeradora, el árbol
navideño con todo y luces de colores. Sólo lo enciendo
por la noche, responde al preguntarle cómo piensa pasar la
Noche Buena.
Luego, añade: Hay na celebración en la iglesia (católica),
como posadas. También se canta. A las 12:00, cada quien regresa
a sus viviendas.
¿Y qué hay de los platillos, preparan algo en especial?
pregunto.
El que puede, lo hace, pero hay mucha gente que no tiene cómo.
Yo hago tamales responde.
Mientras aclara lo concerniente a la parte culinaria, suelta otra queja.
Esta vez respecto a la pólvora: (Hasta) aquí no nos
traen cohetes grandes, sólo los de a cora el paquetillo.
Apenas se toma un respiro mientras es fotografiada, pues los clientes
llegan en busca de bebidas, huevos o frituras.
Para no complicarme con los vueltos, si me pagan en lempiras, así
doy el cambio. Pero si recibo dólares, la devolución es
también en dólares, señala esta salvadoreña
residente en suelo hondureño.
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