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Encomiendas una labor complicada y de mucho riesgo

Para este gremio hay un antes y un después. Luego de una vida dedicados al oficio sin regulaciones, pudieron nacer legalmente. El 11 de septiembre de 2001 también les marcó.

Publicada 17 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

En la oficina de angec se advierte a los clientes que sus envíos serán revisados por agentes antinarcóticos. Foto EDH

San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


Enviar y recibir objetos y paquetes desde Estados Unidos es parte de la cotidianeidad en caseríos, cantones y municipios a lo largo y ancho del país, y la zona oriental no es la excepción.

En la prestación del servicio se involucran centenares de “viajeros” o “encomenderos”, ahora llamados “gestores de encomiendas y cultura”.

Desde marzo de 2000, están agrupados en la Asociación Nacional de Gestores de Encomiendas y Cultura (ANGEC) y son los responsables del ir y venir de paquetes, desde y hacia Estados Unidos y Canadá.

Mario Umaña, presidente de la Asociación, comenta que antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001, no se tenía limitantes. “Se podía transportar hasta seis maletas con paquetes”; sin embargo, en la actualidad sólo se permite tres y hay restricción sobre los productos que se puede trasladar.

Declaran IVA

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Según la Ley de Asociaciones y Fundaciones sin Fines de Lucro, que dio paso a la legalización de la figura del gestor de encomiendas, el transporte debe hacerse estrictamente por avión.

En la normativa se establece que un paquete que no exceda las 200 libras, es libre de arancel. Sin embargo, deben declarar IVA, por lo que la ley les obliga a declarar un estimado del valor de la carga que transportan.

“Con la autorización, la situación mejoró”, reitera Umaña, ya que antes, al pasar por la aduana, pagaban al agente hasta $100 para poder sacar sus maletas. “Actualmente pagamos menos y nuestro importe va directamente al fisco”, señala.

Para los agremiados en ANGEC, uno de los obstáculos que aún no se ha superado, pero da visos de solución, es el factor seguridad. Son numerosos los casos de robos a mano armada e incluso asesinatos.

Al respecto, Umaña señala que no existe un punto específico en la carretera del aeropuerto hacia los destinos, donde se haya detectado problemas delincuenciales. En todo el trayecto ha habido atracos, “el 23 de diciembre de 2003, me asaltaron entrando a San Miguel”, recuerda el gestor.

Debido a estas situaciones, han coordinado con la Policía Nacional Civil las medidas de seguridad. Esto ha permitido intensificar la vigilancia y los controles vehiculares en sus recorridos. Asimismo, tienen comunicación directa con agentes en la jurisdicción que visitan.


 

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