 |
| Doña Lilliam de batarse, tercera de la
izquierda, carga con sus compañeras la imagen de la Guadalupana.
Foto EDH |
San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
La organización nació en San Miguel el 8 de noviembre de
1989, a iniciativa de Lilliam de Batarse.
Posteriormente, el 5 de diciembre de 1990, fue consagrada como asociación
diocesana, cuyo director espiritual sería el sacerdote Carlos Villacorta.
La visión de la Cofradía de Damas Guadalupanas es la de
fomentar la devoción a la Virgen María, bajo la advocación
de Guadalupe, la de Tepeyac, en México.
Todo se concreta en acciones específicas en beneficio de las comunidades.
El ideal que persiguieron desde el inicio fue el de servir a los más
necesitados.
El primer paso fue la construcción del templo de la Virgen de Guadalupe,
después la atención a la gente de las comunidades marginales
de San Miguel.
También a la agenda se sumó la promoción de los valores
morales, a través de las primeras comuniones en 1993.
 |
| Los valores cristianos se difunden en las primeras
comuniones. Foto EDH |
Esto implica la preparación y financiamiento de este sacramento
en los niños y niñas de los centros educativos públicos.
La medicina pronto les llamaría la atención. Así
fue como, en 1995, la sociedad migueleña observó la construcción
del consultorio médico asistencial Madre Carmen Urquiza.
Ahí los galenos proporcionan sus servicios de forma gratuita para
las personas que acuden a pasar consultas en áreas de medicina
general, ginecología, ortopedia, orientación materno infantil
y pediatría.
A comer
A partir de 2002, las católicas organizaron desayunos para los
menesterosos y la campaña de aparatos ortopédicos.
Cada sábado, sirven desayunos a los mendigos, frente a la iglesia
la Guadalupana.
Vamos paso firme para favorecer a los sectores más necesitados,
señala doña Lilliam, quien espera que a partir de enero
de 2005, los desayunos se sirvan en las instalaciones de la obra benéfico
social que ha sido denominada con su nombre.
|