elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

Mujeres que siguen los lineamientos de la Virgen

La Cofradía de Damas Guadalupanas vive por las obras sociales. Su lema de trabajo es “fragancia de amor para el más necesitado”.

Publicada 10 de diciembre 2004, El Diario de Hoy

Doña Lilliam de batarse, tercera de la izquierda, carga con sus compañeras la imagen de la Guadalupana. Foto EDH

San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com

La organización nació en San Miguel el 8 de noviembre de 1989, a iniciativa de Lilliam de Batarse.

Posteriormente, el 5 de diciembre de 1990, fue consagrada como asociación diocesana, cuyo director espiritual sería el sacerdote Carlos Villacorta.

La visión de la Cofradía de Damas Guadalupanas es la de fomentar la devoción a la Virgen María, bajo la advocación de Guadalupe, la de Tepeyac, en México.

Todo se concreta en acciones específicas en beneficio de las comunidades.

El ideal que persiguieron desde el inicio fue el de servir a los más necesitados.

El primer paso fue la construcción del templo de la Virgen de Guadalupe, después la atención a la gente de las comunidades marginales de San Miguel.

También a la agenda se sumó la promoción de los valores morales, a través de las primeras comuniones en 1993.

Los valores cristianos se difunden en las primeras comuniones. Foto EDH
Lea además
El amor llevado a la práctica

Esto implica la preparación y financiamiento de este sacramento en los niños y niñas de los centros educativos públicos.

La medicina pronto les llamaría la atención. Así fue como, en 1995, la sociedad migueleña observó la construcción del consultorio médico asistencial “Madre Carmen Urquiza”.

Ahí los galenos proporcionan sus servicios de forma gratuita para las personas que acuden a pasar consultas en áreas de medicina general, ginecología, ortopedia, orientación materno infantil y pediatría.

A comer

A partir de 2002, las católicas organizaron desayunos para los menesterosos y la campaña de aparatos ortopédicos.

Cada sábado, sirven desayunos a los mendigos, frente a la iglesia la Guadalupana.

“Vamos paso firme para favorecer a los sectores más necesitados”, señala doña Lilliam, quien espera que a partir de enero de 2005, los desayunos se sirvan en las instalaciones de la obra benéfico social que ha sido denominada con su nombre.

elsalvador.com WWW