elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

Un aporte a la Iglesia y para la sociedad

La entrada de un joven a una comunidad religiosa es un paso que se puede dar si platica antes con un presbítero.

Publicada 12 de noviembre 2004, El Diario de Hoy

Los dominicos son una de las congregaciones que utilizan el hábito para trabajar en el servicio de la Iglesia y la sociedad. Foto EDH

Mauricio Vallejo
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


“Para cada quien es diferente la experiencia. Surge de querer dar un aporte a la Iglesia y a la sociedad.

Fui descubriendo que era un espacio para mí y personalmente no hubo un momento en que tuve una visión o algo parecido, la fui descubriendo poco a poco”, explica el sacerdote Carlos Araujo, superior de la Comunidad de Dominicos de la iglesia El Rosario.

Cuando un joven toma la decisión de ingresar a las filas de la Iglesia es importante que sostenga procesos vocacionales. “Yo viví este proceso y a partir de allí tomé la idea de entrar.

La figura de monseñor (Oscar) Romero fue fuerte para mí. Me llamaba la atención. Me decía: allí es un lugar para hacer algo”, confiesa el religioso.

Usualmente las congregaciones exigen un máximo de 29 años y el estudio del bachillerato. En algunos casos cuando son mayores deben estudiar la situación del solicitante. En la comunidad de dominicos no se ha dado una disminución de estudiantes.

“Depende de la congregación y en la situación que se da. En nosotros (dominicos) es oscilante, en los últimos 12 años ha sido parejo, he sentido que existe un interés por entrar”, comenta el Superior.

Según datos proporcionados por Araujo, los diocesanos han tenido un incremento en sus ingresos. En otros países sí se ve escasez, como es el caso de México y algunos países de Europa. Los del Tercer Mundo han entrado más a los diferentes seminarios. Las naciones de África son un claro ejemplo de ello.

Cada grupo tiene diferente forma de proceder con sus estudiantes. El de los dominicos dura un año. Miran las vocaciones humana y cristiana, el estilo de vida religioso.

“La recomendación que daría es que alguien busque a personas que lo puedan guiar y que se acerque a un sacerdote para que lo oriente vocacionalmente en su búsqueda”, concluyó Araujo.

 

 


elsalvador.com WWW