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| La mayoría de los usuarios guarda silencio
al subir a las unidades de transporte, pero al comentar sobre los
aumentos todos se muestran inconformes con la medida. Foto
EDH |
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
La espera de un bus ha dejado de ser la acostumbrada posición de
desenfado y con la única preocupación de aguardar que la
unidad llegue temprano.
Ahora esperar un bus es contar más veces el pasaje con la esperanza
de que el dinero alcance hasta fin de mes.
Los que han resultado más golpeados con el alza de la gasolina
y, por ende, de los pasajes son los salvadoreños que diariamente
viajan en automotores y que, debido a la largas distancias que recorren,
no pueden dejar de emplearlos.
Cuando se puede caminar a un lugar se hace, pero caminar de Gotera
al desvío (Ruta Militar) no se puede, expresa Gon-zalo Morales,
agricultor de 47 años.
Los usuarios hace mucho tiempo dejaron de reclamar por el alza del pasaje,
ahora con resignación viajan a su destino y calculan los inconvenientes
que pueden tener en su economía, pero no dejan de comentar su desacuerdo
con los precios.
Pero ahora, alegan, no se puede reclamar porque el precio está
autorizado en todo el país por el Órgano Ejecutivo y fue
publicado en los principales periódicos el 20 de octubre.
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| Los buses continúan viajando con muchos
pasajeros. Foto EDH |
Ni que uno quiera, ahora cómo va uno a decir algo si dicen
que ya lo autorizó el Gobierno, expresó Concepción
Avilés, vendedora de 58 años.
Una de las rutas que fue acusada de subir el pasaje en múltiples
ocasiones ha seguido las indicaciones del Viceministerio de Transporte
es la 54 de La Unión que cobra su tarifa normal de $0.20.
Cobraban $0.25, pero ahora ya le bajaron, yo a veces pensaba hasta
en irme a pie porque era mucho para mí, expresó Douglas
Leandro Abrego, futbolista de 27 años.
Algunos de los inconformes son de Santa Rosa de Lima, pues para abordar
un autobús rumbo a San Salvador deben pagar $3, precio al que no
estaban acostumbrados, pero hoy están contentos con la medida porque
ya no deben pagar altos precios.
Bajaron bastante los precios, antes cobraban $1 para Santa Rosa
de Lima, ahora cuesta 0.89 centavos, comenta Luis Alfredo González.
Los constantes cambios han exigido que los viajeros hagan algunos sacrificios
y dejen de gastar en otras cosas que no les son necesarias.
Yo estoy dejando de fumar, ya ni para comprar cigarros me ajusta,
explicó irónicamente Pedro Martínez, trabajador de
47 años.
Los diferentes casos de ahorro para poder pagar los pasajes también
hicieron que muchos no realizaran sus viajes acostumbrados de los fines
de semana. Varios confesaron que tienen hasta un mes de no visitar a sus
familiares.
Le dejaron los mismos tres dólares de Santa Rosa a San Salvador,
antes se pagaban 20 colones. Le subieron a 2.50 de dólar después
del cambio de moneda, y ahora a tres. Así es difícil que
mi hijo venga desde San Salvador, confirmó Jorge Alberto
Fuentes, usuario.
Muchos orientales trabajan en San Salvador, y a pesar del aumento de las
tarifas continúan llegando a ver, durante el fin de semana, a sus
familiares, pero les ha implicado tener que dejar de hacer ciertos gastos
o limitarse a la hora de tener los famosos gustitos.
Pero también existen algunos que se mantienen molestos con el alza
de los precios y no se han enterado de que los precios ya están
establecidos.
Me están cobrando $2.10 para ir a San Salvador y eso no me
parece justo, deberían hacer algo para parar a estos animales,
explicó Dora Ayala, de 36 años. La señora esperaba
bus en la terminal de Usulután.
Lo único bueno es que los orientales han detectado que la mayoría
de motoristas están respetando los precios que fueron establecidos
por el gobierno de El Salvador.
Siento que están más altos, pero están cobrando
lo que es. Sólo algunos estaban cobrando más, pero fueron
amonestados, manifestó Alejandro Rodríguez, albañil
de Chirilagua.
Los precios ya están establecidos, ahora tenga cuidado de que no
le quieran cobrar más.