elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

Furor por el softbol

Todos los domingos, 12 equipos del deporte de la pelota suave saltan a las canchas orientales en busca del triunfo. La liga del INDES está a la vuelta de la esquina.

Publicada 29 de octubre 2004, El Diario de Hoy

El bateo es fundamental para definir un partido, pero la concentración no debe faltar a la hora de golpear. Foto EDH

San Miguel
Heriberto Mercado
Diario de Oriente
El Diario de Hoy

diariodeoriente@elsalvador.com


La pelota lanzada por la pítcher Rosario Gutiérrez, zumbaba a unos 70 kilómetros por hora, pero nunca llegó al guante de la receptora.

Un veloz swing de Alicia Quintanilla la devolvió sobre la cabeza de la jardinera izquierda del equipo “Las Galácticas”, Virtud Saravia, quien no pudo capturarla.

El batazo se convirtió en un “jonrón” y de paso en la primera carrera del equipo Moncagua Softbol Club, que a la postre se alzó con la victoria sobre la novena migueleña.

Todos los domingos, la cancha del estadio Félix Charlaix acoge a los equipos femeninos y masculinos que participan en la liga recreativa municipal de este deporte que día a día seduce a más personas en la zona oriental.

Doce equipos de ambos sexos se han conformado en los municipios orientales y se preparan para la liga oficial que organiza el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) y que arranca el próximo mes.

Actualmente, el equipo moncagüense participa en una liga de la alcaldía migueleña como preparación para el circuito del INDES. El partido del pasado domingo concluyó ocho carreras por seis a favor de las moncagüenses, quienes hicieron mejor las cosas, sobre todo en la defensa.

La tiradora

La pítcher ganadora fue Rosario Gutiérrez, quien lanzó todo el partido (siete episodios) y perdió Juana Quiñónez de “Las Galácticas“, quien entró a relevar a la pítcher abridora, Emilia Guevara.

La novena de Moncagua tomó la delantera desde el primer inning con tres anotaciones y nunca dejó de tener el control del partido, a pesar de las amenazas de las migueleñas a lo largo de los siete episodios.

En el partido, además del buen trabajo de la lanzadora Rosario Gutiérrez, tuvieron una destacada actuación la receptora Erla Cañas, quien tuvo un buen desempeño con el guante y el bate, y María Martínez, jardinera izquierda, quien realizó un doble play (sacó a dos corredores), en conjunto con la tercera base, Miladis Portillo.

Por el conjunto migueleño destacaron la receptora Brenda Romero y la jardinera izquierda, Virtud Saravia, quien conectó dos hits e impulsó dos carreras.

Ambos equipos se preparan para la serie semifinal que arranca este domingo en las canchas de Moncagua y el estadio Félix Charlaix de San Miguel. El público no debe faltar.

Diferencias de peso
- El softbol o bola suave es un deporte parecido al béisbol.
- Tiene algunas diferencias en las dimensiones de la cancha
- Asimismo, la forma en que el pítcher lanza la pelota al home y el tamaño de la pelota.
- La cancha para el softbol es más pequeña.
- El pítcher lanza por debajo del brazo, como en el boliche.
- La pelota es más grande que la de béisbol.


María Martínez: “Sólo pongo en juego la pelota”

A sus 35 años, María Martínez Méndez, madre de tres hijos, trabaja horas extras para atender una pequeña tienda, a sus hijos y los entrenos del equipo Moncagua Softbol Club, donde milita desde hace varios años.

Como ella, otras mujeres hacen grandes esfuerzos para no perderse los entrenos, ya que es uno de los requisitos exigidos por los técnicos para ser incluidas en la nómina dominical. En dicho equipo hay amas de casa, estudiantes y hasta una enfermera.

Martínez se desempeña como jardinera izquierda, pero en sus 20 años de práctica del softbol ha jugado en casi todas las posiciones, a excepción de la receptoría.

Aunque no se considera una gran bateadora, Martínez dice que su experiencia le sirve para decidir partidos pues al batear siempre trata de poner en juego a la pelota.

Martínez comenzó a jugar a los 15 años en la escuela donde estudiaba la primaria y desde entonces practica este bonito deporte. “En la escuela me motivaron a jugar y comencé como pítcher, pero ahora juego cualquier posición”, dice.

En su vida de deportista no ha tenido muchos obstáculos, pues hasta su marido la apoya a pesar de que en varias ocasiones ha resultado lesionada producto de jugadas bruscas.

Sin dinero

Pero jugar e impulsar un deporte que no es muy conocido en el país tiene sus problemas y uno de ellos es el económico, ya que no hay mucho apoyo. Según Martínez, en el caso de Moncagua, las mismas jugadoras tienen que aportar dinero para el pago de los jueces, compra de pelotas y reposición del utillaje deportivo.

“El principal motor del equipo es don Jorge Cañas, ya que la mayor parte de los gastos salen de su bolsillo”, sostiene Martínez.
Incluso muchas veces le toca coser las pelotas dañadas para reutilizarlas, ya que el precio de éstas anda por los $10.00.

Según ella, Cañas lleva el softbol en la sangre pues mantiene el equipo desde hace 33 años con el apoyo de amigos y hermanos lejanos, quienes envían ayuda desde Estados Unidos.

Aunque nunca ha jugado en San Salvador o en el extranjero, Martínez considera que tiene la suficiente experiencia como para no defraudar en torneos fuertes.

 

elsalvador.com WWW