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Hay muchas casas que carecen de electricidad

La esperanza de algunos pobladores es que el proyecto les permita acceder al servicio y mejorar su calidad de vida

Publicada 17 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Morazán
Enrique Maldonado
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


A la orilla de la carretera que une los poblados de Arambala y Joateca se encuentra el cantón Tierra Colorada, jurisdicción del primer municipio.

Un corto terraplén, franqueado por el típico falso o portón hecho con palos y alambre de púas, conduce al patio de la casa donde habitan, desde hace cuatro años, Simeón Orellana, de 74 años, y María del Carmen Argueta, de 72.

Es un humilde espacio sin divisiones interiores y piso de tierra, donde la luz diurna sólo entra por la puerta y las rendijas de las tablas que hacen las veces de paredes.

Para la noche sólo les quedan los candiles, pues en la vivienda no tienen servicio de energía eléctrica.

“Hay muchas casas (en la zona) y tampoco tienen electricidad”, dice el septuagenario.
Don Simeón es claro al decir que desconoce la intención de aprovechar las aguas del río Sapo para generar electricidad.

El Ing. Jaime Alfaro señala el sitio donde se hicieron las mediciones del caudal del Sapo. Fotos Diario de Oriente/ Mauricio Cáceres

Por lo tanto, tampoco “he escuchado de que haya oposición”, continúa al tiempo que considera: “Puede dar resultado la presa y como hay viviendas, sí (habría demanda)”.

“No queremos perder lo que tenemos ni que se desnaturalice el río. Hemos pedido a la Siget que nos dé una explicación del proceso”
Adolfo Argueta, Alc. Arambala
“Hace falta más información sobre el proyecto, pero me parece de beneficio para la zona. La Microrregión del Norte se relaciona poco con mi municipio”
Vicente Argueta, Alc. Joateca

Parabólicas

Al continuar por la calle de tierra, que tiene ciertos trechos en muy mal estado, se confirma lo dicho por don Simeón. Aunque no todo es carencia, pues también se aprecian postes del tendido para servicio doméstico.

Puede verse incluso uno que sostiene una antena parabólica y hasta da la impresión de que es para televisión satelital.

En la medida que se acerca a Joateca, hay más estructuras de sostén de los hilos conductores, incluso de telefonía.

De acuerdo con la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget), “una minicentral como la del río Sapo significa beneficios para los pobladores aledaños porque hay usuarios que demandan energía”.

Octavio Del Cid, en Joateca, goza de la comodidad que significa tener el servicio; sin embargo, ve con buenos ojos la construcción de la represa porque significa la ampliación de la red a los muchos cantones de los alrededores, como Paturla, El Volcancillo y El Zapotal.

En este último, un par de kilómetros al sur del casco urbano, reside una mujer que sólo se identificó como Anita. Las condiciones en que vive son similares a las de don Simeón, sólo que su casa está hecha de adobe.

En el patio de la casa se aprecian los restos de la cosecha de frijoles, pero el interior es poco iluminado, algo que esperaría superar si se desarrollaran proyectos que permitieran a la municipalidad la ampliación de las redes eléctricas.

 

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