Oriente
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
Las necesidades fisiológicas son parte de la naturaleza humana,
pero para atender a ellas deben hacerse en un lugar donde las personas
se encuentren en intimidad y así no ofender a otras.
Para evitar que la gente se arriesgue a defecar en zonas donde sea observada
o ensucien la ciudad, se han construido una serie de servicios sanitarios,
los cuales no son suficientes para cubrir la demanda.
En Usulután, San Miguel y La Unión, las personas buscan
predios baldíos para cumplir sus cometidos, pero en Morazán
la historia es diferente.
En San Francisco Gotera, los lugareños utilizan el parque Francisco
Morazán para defecar. Las personas no respetan a la autoridad municipal
que ha colocado un aviso de madera que dice: Prohibido surrar y
orinar. Sancionará Alcaldía Municipal.
Si no existieran baños públicos en ese parque tal vez no
sería vista la falta tan grave, pero a pocos metros del lugar existen
dos excusados con puertas, pero la gente no los utiliza.
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Los baños públicos cuestan dos
colones en San Miguel, pero los precios varían en otros departamentos.
Foto diario de Oriente /Felipe Ayala |
Allí da miedo que lo violen a uno, matizó Armando
Benítez, estudiante de 18 años.
El lunes, por la tarde, hasta se pudo apreciar a una persona en flagrancia
cometiendo una falta contra la propuesta de contravenciones administrativas.
En las cabeceras departamentales de oriente, existen sanitarios en los
mercados municipales. También se encuentran en lugares estratégicos