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Las contravencionales esperan

Algunas prohibiciones son vistas como imposibles de ejecutar en el oriente del país, otras como la esperanza para mejorar.

Publicada 10 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

Oriente
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


Los machetes, la basura, las mascotas y el ganado están a la espera de las nuevas contravenciones administrativas.

La mayoría de campesinos desconoce de su existencia, mientras que en la Asamblea Legislativa y las diferentes alcaldías observan la propuesta de ley.

Las carreteras de oriente aún lucen llenas de vacas que ensucian las calles y obstaculizan el paso de los automotores. Esta es una postal normal de esta zona del país, donde no existen veredas para que los animales transiten.

“Es imposible que las vacas se vayan por otro lado, yo tengo que llevarlas bien lejos para que pasten”, aseguro Concepción Murcia, de 46 años.

En las calles de oriente aunque se ha visto una disminución en la población de perros callejeros, aún se observan varios ejemplares paseando a sus anchas por las calles. La mayoría de los que son mascotas se mantienen dentro de las casas y sólo salen cuando sus dueños deciden dar un paseo.

Una de las contravenciones que causa mayor escozor entre los campesinos es la limitación para utilizar su instrumento de trabajo: el corvo.

Algunos contenedores de basura no son usados correctamente, cuando están llenos la gente usa los alrededores.
Foto diario de Oriente /Felipe Ayala

“Va creer que le van a quitar el machete a uno, si es con eso que trabajamos”, confesó Amílcar Mejía, campesino de 34 años.

Una de las contravenciones que es más apoyada por los orientales es la de no realizar necesidades fisiológicas en la vía pública, como sucede en el parque Francisco Morazán, donde el excremento sigue siendo el adorno principal, puesto que muchas personas continúan visitándolo sin importar que existe un rótulo a la entrada que prohíbe el defecar en la zona.

“Eso es una cochinada y no se puede hacer nada, porque es la cultura de la gente”, expresa Luis Ángel Carías, comerciante de 27 años.

Los desórdenes públicos y otras acciones de amenazas contra personas serán sancionadas por las mismas alcaldías.
Las sanciones serán de seis tipos: amonestación verbal en audiencia, amonestación escrita, multa, suspensión, clausura y servicios sociales prestados a la comunidad.

Las multas serán pagadas como mínimo con una tercera parte del menor salario mínimo diario vigente en el lugar donde se cometieron los hechos y hasta cinco veces el mismo salario, pero esto depende de la gravedad de la falta.

En espera

Las contravenciones que causaron un serio malestar entre un extenso grupo de alcaldes que aseguraron que coartaba la autoridad de sus municipios deberá esperar algún tiempo para su aprobación, ya que será estudiada minuciosamente.
Según la propuesta, estas reglas servirían como base a las contravenciones municipales que tienen en cada ciudad. La misma propuesta asegura que las alcaldías podrán tener su propias contravenciones que se sumarán a las de las coerciones generales.

Mientras se espera la aprobación, es mejor acatar las municipales que están vigentes.

El machete es nuestro instrumento de trabajo

En oriente, al igual que en otros lugares de la zona rural del país, es infaltable apreciar a más de una persona con un corvo al costado. Los que no llevan éste cuchillo portan una cuma. Muchos de ellos los usan como instrumento de trabajo para cortar la grama o algunas ramas; mientras otros lo utilizan como defensa contra culebras y algunos animales salvajes. “Cómo nos van a quitar los corvos, sin estos con qué vamos a trabajar”, comenta Roberto Martínez, campesino de 36 años.

Los machetes, guarisamas y corvos no sólo están en las manos de los agricultores, sino en las de sus esposas que los usan para partir cocos o cualquier otra fruta en las faenas diarias de sus hogares. También son utilizados para matar gallinas, vacas y garrobos.


Restricciones a caninos
- Los caminos de los diferentes municipios orientales al menos tienen un representante de la especie canina deambulando por ellas. Algunos no tienen dueños y hacen de las suyas en las aceras y parques de los alrededores. Las contravenciones administrativas prohíben que estos animales paseen con libertad, de igual forma ejercer sus necesidades ante los ojos de los niños.
- El ganado vacuno no deja de tener presencia en las carreteras de oriente, algunas toman tanta libertad que llenan todo el espacio para transitar automotores mientras que sus cuidadores se distraen platicando con alguna persona.

 

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