elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

Un paseo fúnebre alrededor del parque

Es una costumbre muy antigua y arraigada entre los cristianos católicos de Concepción de Oriente, La Unión, antes de llevar a sus muertos al cementerio local.

Publicada 10 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

La Unión
Enrique Maldonado
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


Cuando una persona fallece, quienes cargan su ataúd deben dar una vuelta completa alrededor del parque de Concepción de Oriente, al norte del departamento de La Unión.

Héctor Romero, sacristán de la parroquia local, señala que es algo muy arraigado entre los fieles católicos del municipio.

Según explica, la costumbre dicta que la ruta del traslado del féretro desde la casa de velación hasta el cementerio pasa invariablemente por el parque y no se busca la ruta más corta para ingresar a la iglesia y celebrar la misa de cuerpo presente. Por el contrario, lo que importa es hacer la circunvalación entre la entrada al templo y posterior partida hacia el panteón.

Además, los cadáveres deben ir “con los pies por delante”. Si se hace de forma contraria, se cree que los parientes morirán pronto. Esa forma de conducir los cuerpos también se observa al entrar y salir del templo católico.

Miriam Maldonado trabaja en la alcaldía local. Ella confirma la versión de Romero y añade: “Cuando trasladan el cadáver hacia la iglesia para oficiar la misa, se detienen unos dos minutos frente al templo, al otro costado del parque”. Pero ella aclara que es algo que no incluye a los cristianos no católicos.

Dar vuelta a la manzana es de rigor para los católicos, antes de sepultar a los muertos .Foto diario de oriente/ Mauricio Cáceres

Orientación

Además del trazo del cortejo fúnebre alrededor del parque, también se pone mucha importancia a la orientación de los cuerpos a la hora de sepultarlos.

Si se trata de un adulto, su cabeza debe quedar orientada al este, apuntando al sitio donde se levanta el sol y los pies, al poniente. Pero si es un niño, la orientación es contraria.

De acuerdo con Romero, el hecho tiene que ver con el anuncio de la segunda venida de Cristo, cuando los ángeles (niños) se levantarán junto a Él desde el oriente y los muertos (adultos) resucitarán, comenta el sacristán. Por eso es importante la posición de los cuerpos, para que los mayores puedan ver al Señor, continúa.

Ni Romero ni Maldonado se atrevieron a establecer desde cuándo data esta costumbre en Concepción de Oriente. De lo que sí están seguros ambos es que, como reza el dicho popular”, al final la costumbre se termina convirtiendo en ley

 

elsalvador.com WWW