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La avispa se lucirá el 15

¿Quién no espera en el desfile de la Independencia la participación del INIM? Este año, como es tradición, se han preparado para darle a San Miguel el cierre con broche de oro

Publicada 10 de septiembre 2004, El Diario de Hoy

San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente

diariodeoriente@elsalvador.com


¡Avispa! es el grito de batalla de los estudiantes del Instituto Nacional Isidro Menéndez (INIM), especialmente, el día cuando se ponen de manifiesto la gala, el entusiasmo y la gallardía de la banda musical y sus cachiporristas.

Ellos van escoltados por el bloque de los mejores estudiantes que portan las banderas centroamericanas y los más destacados en los deportes que son parte del escalón de marcha.
Y la avispa, por supuesto, la mascota del INIM.

Pese a los problemas que enfrentó este centro a inicios del año, donde el conflicto principal fue la dirección de la banda de música, los estudiantes se preparan para continuar con la tradición y dejarle a los habitantes de la ciudad migueleña un buen sabor de boca. La institución siempre cierra el desfile del 15 de septiembre.

Para esta edición, se conformó el Comité Cívico Escolar, entre docentes de los turnos matutino y vespertino, quienes establecieron una serie de criterios para evaluar a los integrantes de cada parte del bloque que se presenta el día máximo de la fiesta patria.

Oswaldo Alvarado, del Comité, dijo que hay parámetros básicos para evaluar a los estudiantes que aspiran a la banda, cachiporristas y marcha. “En primer lugar, deben ser estudiantes legalmente inscritos en la institución, tener buenas notas, una conducta notable y asistencia regular, luego está la disposición a someterse a la disciplina que implica la banda”, dijo Alvarado.

Tener una buena condición física es parte de los requisitos exigidos para integrar la banda. A ésta pertenecen los alumnos más sobresalientes del Instituto.
Fotos diario de oriente/ Sonia Bernal

Los abanderados no tienen mayor problema, porque son los representantes de la excelencia académica. El INIM tiene 63 secciones por lo que se contará al menos con uno de cada área, portando las banderas y estandartes propios del desfile. En cuanto a la elección de las cachiporristas, también deben contar con destreza y atributos físicos.

Los escalones de marcha están formados por los y alumnos más destacados en los deportes. Para tener un buen desempeño, los ensayos empezaron en junio y se van intensificando a medida que se acerca el 15 de septiembre. Los más completos son los que se realizan el fin de semana.

Los ejercicios

Un ensayo normal de la banda incluye cerca de una hora y media para realizar ejercicios físicos, a cargo del profesor de educación física, Esteban Melara. Posteriormente, se escucha la música a ejecutar y luego se van ensayando las melodías.
En este sentido, Amílcar Zelaya, representante del Instituto en el Comité Cívico Departamental, informó que se ha discutido la idea de que las bandas sólo ejecuten piezas musicales clásicas, como las marchas y las de proyección folclórica, aunque se determinó que será así hasta el próximo año.

Dos integrantes de la banda tienen conocimientos de solfeo, ellos son Henri Ortelio Gutiérrez e Inmer Guevara, originarios de Lolotique, donde aprendieron clases de música en el centro escolar local. Por tanto, lideran el grupo de los instrumentos de viento metal (trompetas).

La percusión y la dirección de toda la banda está a cargo de Daniel Funes, quien era integrante de la banda anterior y participó en la banda de la Escuela Dolores C. Retes. Ahí cursó la educación básica.

Los uniformes son una “sorpresa”, al grado que el uniforme se les entrega a los jóvenes el propio día del desfile antes de trasladarse al punto de partida. Tanto a los integrantes de banda, cachiporras y abanderados, la institución educativa proporcionará el 30% de la inversión en el traje.

Inmer Guevara, de 15 años, tendrá a su cargo el bloque de instrumentos de viento metal en el desfile de la independencia.Fotos diario de oriente/ Sonia Bernal

Los maestros de la percusión

Al inicio le gustó la música, sobre todo la percusión, como un pasatiempo, pero éste llevó a Daniel Funes hasta la dirección de la banda del INIM

“Es una gran honra sólo pertenecer a la banda, imagínese dirigirla”, exclamó Daniel Funes, de 19 años, originario de San Miguel y estudiante de segundo año de bachillerato general. ¿Su especialidad? La percusión.

Para él, prepararse con anticipación es de rigor. “En el tiempo libre, como los fines de semana, estoy escuchando la música que posteriormente debo ensayar con la banda. Mi mamá hasta se molesta y mi novia también”, cuenta Funes.
Este año hubo una buena convocatoria para poder ser miembro de la banda. “Si el compañero está dispuesto a someterse a la disciplina y aprueba los requisitos, es bienvenido”, subrayó el líder. “Si alguien comete faltas, se le impone sanciones que son ejercicios físicos y sólo deben cometer tres para ser expulsados”.

Pero en la dirección Daniel no está solo. El comparte la responsabilidad con Inmer Guevara, de 15 años, quien dirige el área de metales. La principal credencial de este joven de Lolotique es su conocimiento de solfeo, además sabe ejecutar la mayoría de instrumentos de viento. “Aprendí a tocar trompeta, trombón, saxofón y clarinete”, dijo Guevara.

Su maestro fue el profesor de música Vladimir Sorto, en el Centro Escolar de Lolotique, quien logra que sus alumnos destaquen a donde llegan a seguir sus estudios.

“Me encanta la música y tengo inclinación especial por la tropical, y de esta variedad, la cumbia”, cuenta el estudiante de primer año de bachillerato automotriz.

Otro joven destacado es Henri Guevara, también de Lolotique y conocedor del solfeo.

Los ensayos exigen una buena cuota de sacrificio, si se quiere tener el honor de participar en la marcha del miércoles.Fotos diario de oriente/ Sonia Bernal

La ventaja de sacar dieces

El premio a la excelencia académica, durante todo el año, es tener el honor de ser uno de los abanderados en el desfile patrio

Para seleccionar los alumnos y alumnas que portarán los pabellones centroamericanos y otros estandartes, el Comité Cívico del Instituto Nacional Isidro Menéndez (INIM) no tiene mayores complicaciones. De las 63 secciones, salen los jóvenes con el mejor desempeño académico o los primeros lugares de cada uno y hasta sobran alumnos, porque sólo son 59 abanderados.
Noé de Jesús Romero Argueta portará una de las banderas. El es un joven emprendedor que abandonó su natal Cacaopera, en Morazán, para realizar sus estudios de bachillerato en el INIM.

La decisión implicó trasladarse a la ciudad de San Miguel y vivir con una tía, además de trabajar a medio tiempo en una tienda en la colonia Ciudad Jardín para ayudarse a sufragar los gastos de su estudio.

Su horario asusta a cualquier haragán: por las mañanas, está en su trabajo; en la tarde, estudia y luego de nuevo a la tienda, y, por las noches, hace sus tareas y revisa las clases diarias.

“Actualmente estoy becado aquí, y no me cuesta aprender. No necesito estar pegado de los libros, sino que pongo atención en la clase e interpreto lo aprendido, es una buena clave para obtener buenos resultados académicos”, asegura Noé.

Su sueño es obtener una beca que le permita estudiar en la universidad la carrera de Administración de Empresas.
Los domingos, Noé viaja a Cacaopera, donde sus parientes. “Sólo un ratito, porque me regreso el mismo domingo para estar listo el día siguiente”, cuenta el morazánico.

El viajero

Otro abanderado es Marvin Antonio Carranza, de Comacarán, alumnos de tercer año de bachillerato Industrial, opción automotores. El viaja todos los días desde su municipio a sus clases por las tardes, además ayuda a su padre en los trabajos de ganadería.

“Es importante pertenecer a un grupo de privilegio, como los abanderados. Pienso que una buena interpretación de las clases, facilita el llevar un buen récord de calificaciones”, concluye el estudiante Carranza.


Los pasos de la elegancia
Las cachiporristas del INIM son dirigidas, en 2004, por Sofía Rodríguez, estudiante de segundo año de de bachillerato en asistencia administrativa
- El año pasado, Rodríguez fue parte del grupo de chicas que le dieron el toque estético a su institución en el desfile.
- Ellas entrenan con rutinas de ejercicios que les dan resistencia.
- Las muchachas también practican baile, danza y todo lo que tenga que ver con las destrezas físicas que les sirvan a las cachiporristas.
- Cada una gasta alrededor de $100 en los zapatos, vestuario y peinado en la sala de belleza.
- Los padres cubren la mayoría de los gastos, aunque también hay quienes deben apartar de su mesada diaria y ahorrar.
- Ensayan con zapatos altos siempre de esta manera se acostumbran y evitan accidentes.
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