San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
¡Avispa! es el grito de batalla de los estudiantes del Instituto
Nacional Isidro Menéndez (INIM), especialmente, el día cuando
se ponen de manifiesto la gala, el entusiasmo y la gallardía de
la banda musical y sus cachiporristas.
Ellos van escoltados por el bloque de los mejores estudiantes que portan
las banderas centroamericanas y los más destacados en los deportes
que son parte del escalón de marcha.
Y la avispa, por supuesto, la mascota del INIM.
Pese a los problemas que enfrentó este centro a inicios del año,
donde el conflicto principal fue la dirección de la banda de música,
los estudiantes se preparan para continuar con la tradición y dejarle
a los habitantes de la ciudad migueleña un buen sabor de boca.
La institución siempre cierra el desfile del 15 de septiembre.
Para esta edición, se conformó el Comité Cívico
Escolar, entre docentes de los turnos matutino y vespertino, quienes establecieron
una serie de criterios para evaluar a los integrantes de cada parte del
bloque que se presenta el día máximo de la fiesta patria.
Oswaldo Alvarado, del Comité, dijo que hay parámetros básicos
para evaluar a los estudiantes que aspiran a la banda, cachiporristas
y marcha. En primer lugar, deben ser estudiantes legalmente inscritos
en la institución, tener buenas notas, una conducta notable y asistencia
regular, luego está la disposición a someterse a la disciplina
que implica la banda, dijo Alvarado.
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Tener una buena condición física
es parte de los requisitos exigidos para integrar la banda. A ésta
pertenecen los alumnos más sobresalientes del Instituto.
Fotos diario de oriente/ Sonia Bernal |
Los abanderados no tienen mayor problema, porque son los representantes
de la excelencia académica. El INIM tiene 63 secciones por lo que
se contará al menos con uno de cada área, portando las banderas
y estandartes propios del desfile. En cuanto a la elección de las
cachiporristas, también deben contar con destreza y atributos físicos.
Los escalones de marcha están formados por los y alumnos más
destacados en los deportes. Para tener un buen desempeño, los ensayos
empezaron en junio y se van intensificando a medida que se acerca el 15
de septiembre. Los más completos son los que se realizan el fin
de semana.
Los ejercicios
Un ensayo normal de la banda incluye cerca de una hora y media para realizar
ejercicios físicos, a cargo del profesor de educación física,
Esteban Melara. Posteriormente, se escucha la música a ejecutar
y luego se van ensayando las melodías.
En este sentido, Amílcar Zelaya, representante del Instituto en
el Comité Cívico Departamental, informó que se ha
discutido la idea de que las bandas sólo ejecuten piezas musicales
clásicas, como las marchas y las de proyección folclórica,
aunque se determinó que será así hasta el próximo
año.
Dos integrantes de la banda tienen conocimientos de solfeo, ellos son
Henri Ortelio Gutiérrez e Inmer Guevara, originarios de Lolotique,
donde aprendieron clases de música en el centro escolar local.
Por tanto, lideran el grupo de los instrumentos de viento metal (trompetas).
La percusión y la dirección de toda la banda está
a cargo de Daniel Funes, quien era integrante de la banda anterior y participó
en la banda de la Escuela Dolores C. Retes. Ahí cursó la
educación básica.
Los uniformes son una sorpresa, al grado que el uniforme se
les entrega a los jóvenes el propio día del desfile antes
de trasladarse al punto de partida. Tanto a los integrantes de banda,
cachiporras y abanderados, la institución educativa proporcionará
el 30% de la inversión en el traje.
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| Inmer Guevara, de 15 años, tendrá
a su cargo el bloque de instrumentos de viento metal en el desfile
de la independencia.Fotos diario de oriente/
Sonia Bernal |
Los maestros de la percusión
Al inicio le gustó la música, sobre todo la percusión,
como un pasatiempo, pero éste llevó a Daniel Funes hasta
la dirección de la banda del INIM
Es una gran honra sólo pertenecer a la banda, imagínese
dirigirla, exclamó Daniel Funes, de 19 años, originario
de San Miguel y estudiante de segundo año de bachillerato general.
¿Su especialidad? La percusión.
Para él, prepararse con anticipación es de rigor. En
el tiempo libre, como los fines de semana, estoy escuchando la música
que posteriormente debo ensayar con la banda. Mi mamá hasta se
molesta y mi novia también, cuenta Funes.
Este año hubo una buena convocatoria para poder ser miembro de
la banda. Si el compañero está dispuesto a someterse
a la disciplina y aprueba los requisitos, es bienvenido, subrayó
el líder. Si alguien comete faltas, se le impone sanciones
que son ejercicios físicos y sólo deben cometer tres para
ser expulsados.
Pero en la dirección Daniel no está solo. El comparte la
responsabilidad con Inmer Guevara, de 15 años, quien dirige el
área de metales. La principal credencial de este joven de Lolotique
es su conocimiento de solfeo, además sabe ejecutar la mayoría
de instrumentos de viento. Aprendí a tocar trompeta, trombón,
saxofón y clarinete, dijo Guevara.
Su maestro fue el profesor de música Vladimir Sorto, en el Centro
Escolar de Lolotique, quien logra que sus alumnos destaquen a donde llegan
a seguir sus estudios.
Me encanta la música y tengo inclinación especial
por la tropical, y de esta variedad, la cumbia, cuenta el estudiante
de primer año de bachillerato automotriz.
Otro joven destacado es Henri Guevara, también de Lolotique y conocedor
del solfeo.
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| Los ensayos exigen una buena cuota de sacrificio,
si se quiere tener el honor de participar en la marcha del miércoles.Fotos
diario de oriente/ Sonia Bernal |
La ventaja de sacar dieces
El premio a la excelencia académica, durante todo el año,
es tener el honor de ser uno de los abanderados en el desfile patrio
Para seleccionar los alumnos y alumnas que portarán los pabellones
centroamericanos y otros estandartes, el Comité Cívico del
Instituto Nacional Isidro Menéndez (INIM) no tiene mayores complicaciones.
De las 63 secciones, salen los jóvenes con el mejor desempeño
académico o los primeros lugares de cada uno y hasta sobran alumnos,
porque sólo son 59 abanderados.
Noé de Jesús Romero Argueta portará una de las banderas.
El es un joven emprendedor que abandonó su natal Cacaopera, en
Morazán, para realizar sus estudios de bachillerato en el INIM.
La decisión implicó trasladarse a la ciudad de San Miguel
y vivir con una tía, además de trabajar a medio tiempo en
una tienda en la colonia Ciudad Jardín para ayudarse a sufragar
los gastos de su estudio.
Su horario asusta a cualquier haragán: por las mañanas,
está en su trabajo; en la tarde, estudia y luego de nuevo a la
tienda, y, por las noches, hace sus tareas y revisa las clases diarias.
Actualmente estoy becado aquí, y no me cuesta aprender. No
necesito estar pegado de los libros, sino que pongo atención en
la clase e interpreto lo aprendido, es una buena clave para obtener buenos
resultados académicos, asegura Noé.
Su sueño es obtener una beca que le permita estudiar en la universidad
la carrera de Administración de Empresas.
Los domingos, Noé viaja a Cacaopera, donde sus parientes. Sólo
un ratito, porque me regreso el mismo domingo para estar listo el día
siguiente, cuenta el morazánico.
El viajero
Otro abanderado es Marvin Antonio Carranza, de Comacarán, alumnos
de tercer año de bachillerato Industrial, opción automotores.
El viaja todos los días desde su municipio a sus clases por las
tardes, además ayuda a su padre en los trabajos de ganadería.
Es importante pertenecer a un grupo de privilegio, como los abanderados.
Pienso que una buena interpretación de las clases, facilita el
llevar un buen récord de calificaciones, concluye el estudiante
Carranza.
Los pasos de la elegancia
Las cachiporristas del INIM son dirigidas, en 2004, por Sofía Rodríguez,
estudiante de segundo año de de bachillerato en asistencia administrativa
- El año pasado, Rodríguez fue parte del grupo de chicas que
le dieron el toque estético a su institución en el desfile.
- Ellas entrenan con rutinas de ejercicios que les dan resistencia.
- Las muchachas también practican baile, danza y todo lo que tenga
que ver con las destrezas físicas que les sirvan a las cachiporristas.
- Cada una gasta alrededor de $100 en los zapatos, vestuario y peinado en
la sala de belleza.
- Los padres cubren la mayoría de los gastos, aunque también
hay quienes deben apartar de su mesada diaria y ahorrar.
- Ensayan con zapatos altos siempre de esta manera se acostumbran y evitan
accidentes.