La Unión
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
Hoy el tiempo ha estado malo, apenas un elote sale bien. De ahí
todos se quedan chiquitos, comenta Buenaventura Guevara, agricultor
de 57 años, quien muestra su enojo al ver sus tierras con poca
producción.
El suyo es uno de los tantos casos de los campesinos en Anamorós,
La Unión, que sufren por una parada de las lluvias.
Según algunos agricultores, esta es una señal de sequía,
pero el segundo movimiento para la siembra era su esperanza el cual llegó
a mediados de agosto. Entonces los orientales podrán mejorar su
cosecha.
La mayoría de parcelas en la carretera de Arambala presenta varias
mazorcas secas y otras que no se desarrollaron a consecuencia de la falta
de lluvias. Al recorrerlas, el ambiente es desanimador, las plantas no
arrojan polen o están muy resecas; estos son algunos indicios de
que la cosecha se perdió.
Pero, por fortuna, algunas, las más fuertes, han fructificado pero
a pequeña escala. Elotes que medían hasta 10 centímetros
ahora con dificultad alcanzan los 5, pero son suficientes para evitar
pérdidas absolutas.
José Dimas Bolaños, campesino de 68 años, recorría
a diario su cultivo para buscar mazorcas; sin embargo, con el tiempo se
cansó y sólo espera un poco de tiempo antes de cortarlo
y entregarlo al ganado.
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| Las mazorcas no pudieron crecer en invierno.
Los campesinos elaboran los cultivos de relevo para recuperarse.Fotos
diario de oriente/ Felipe Ayala |
Uno trabaja y trabaja y casi no sale nada. Yo no imaginé
que el tiempo iba a estar tan malo, expresó un indignado
Dimas.
De igual forma han sufrido los que cultivaban frijoleras. La lluvia no
llegó y algunas extensiones se han perdido como es el caso de José
María Mejía Velásquez, agricultor de 56 años.
De cinco quintales sólo pude sacarle el doble, antes cultivaba
hasta veinte, explicó.
Mejía habita en el cantón Honduritas, del municipio de Nueva
Esparta. Allí las lluvias han escaseado, pero el río que
cruza por la zona es el responsable de que los cultivos de las cercanías
no se sequen con facilidad.
El fenómeno es frecuente, según afirman un grupo de ingenieros
agrónomos. La zona donde están ubicados los municipios antes
mencionados siempre han tenido problemas con la cosecha y se ven expuestos
a sembrar en dos ocasiones: una cuando llega el invierno y otra cerca
del verano.
Generalmente el mejor tiempo para las cosechas es el segundo momento
de siembra, llamado también siembra de relevo. Allí se siembra
el 80% de lo que tienen, en cambio en la primera sólo se siembra
el 10%, afirma el ingeniero agrónomo Francisco Márquez.
Al parecer, los tiempos de sequía seguirán llegando cada
año a la zona oriental que tiene dos zonas: sequía severa
y sequía moderada. En las zonas de sequía y semisequía,
la única forma de lograr una buena siembra es con cultivos de relevo.
Algo que podría ser aprovechado por los agricultores en la zona
oriental son las lluvias que han llegado desde el martes a su territorio.
Aunque son escasas, es suficiente para preparar la tierra para que emerja
la semilla.
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| Los elotes no se han desarrollado. Las milpas
no tuvieron suficiente fuerza en el cultivo de invierno.Fotos
diario de oriente/ Felipe Ayala |
Los cultivos de El Salvador son poco afectados
Los países vecinos, Guatemala y Honduras soportan un crisis de
sequía en sus territorios, pero en nuestro país no ha pasado
lo mismo
Según monitoreos agrícolas del Ministerio de Agricultura
y Ganadería (MAG) en El Salvador no se han identificado daños
contundentes sobre los sembradíos.
El director general de Economía Agropecuaria, Jorge Alabí,
confirmó que el peligro es la falta de continuidad de las precipitaciones
lluviosas.
También agregó que si bien en el país no ha habido
sequías fuertes durante este año, sí han sucedido
unos paros de lluvia que son preocupantes cuando se prolongan
por más de ocho días.
En las dos evaluaciones que esta dependencia del Ministerio de Agricultura
ha realizado, desde el inicio del año agrícola en mayo,
se han registrado daños leves, en general.
Alabí confirmó que el departamento de La Unión es
el que más ha sufrido, porque tuvo una parada de lluvias de 20
días. En la canícula se perdieron cerca de 7 mil 500
quintales de maíz. Unos 116 productores enfrentaron inconvenientes
en 260 manzanas, con pérdidas de 60 mil dólares, explicó.