Sandra Moreno
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
¿Qué beneficios va a traer a los municipios hondureños
el convenio firmado con El Salvador?
La zona de ambos países con las diferencias naturales existentes,
son las más pobres y más deprimidas. En ese sentido, la
cultura del proyecto, es decir su forma de trabajo, es fortalecer los
gobiernos municipales y la sociedad civil, de manera tal que incidan en
los procesos de desarrollo local.
Tradicionalmente las cosas han venido de arriba hacia abajo, con imposiciones
de los gobiernos centrales en las diferentes obras que se realizan. La
idea nuestra es que fortaleciendo estas capacidades las incidencias sea
todo lo contrario de abajo hacia arriba, lo que permitirá a las
regiones tener la capacidad para gestionar recursos en el futuro que se
inviertan en la región.
¿No hubo reparos de trabajar entre hondureños y salvadoreños
porque siempre han habido roces por las tierras o los límites de
la frontera, acabamos de terminar un litigio internacional?
Obviamente existen diferencias naturales, como pueden existir entre
hermanos y parientes en una familia. La integración natural que
existe entre Honduras y El Salvador, especialmente en la zona fronteriza,
no está exenta de ese tipo de problemas, pero lo importante es
que se van solucionando de forma pacífica, a través del
diálogo y las instancias internacionales.
En la zona existe un grado de integración mucho más avanzado
que el que existe en la mentalidad de los políticos y nuestros
gobiernos, eso implica que existan lazos de amistad, de familiaridad y
complementariedad que están buscando los gobiernos locales en la
búsqueda de la solución de sus problemas.
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| Eduardo pinto es amigo de concertar con los vecinos
ante los problemas fronterizos. Foto EDH |
¿Dé un ejemplo de esa complementariedad?
Ahorita existe una mancomunidad entre Marcala y Perquín que
básicamente es de municipios hondureños y salvadoreños.
Ellos están haciendo su propia planificación, lo que necesitan
son los recursos necesarios para poder efectuar una planificación
regional, es decir el manejo compartido de las cuencas, la reparación
de caminos que lleve a fortalecer los procesos de comercio y trasiego
de bienes de uno a otro.