Morazán
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
El 14 de agosto, a las 8:30 a.m., salieron de la terminal de buses de
Guatajiagua, frente al mercado.
Iban al río Torola, en el municipio de Carolina, a hacer bautizos
masivos pero la fortuna les jugó mal.
Seguramente en la ruta cantaban alabanzas a Dios y observaban fuera del
vehículo, con atención las montañas, los campos que
se coloreaban con el sol y más de alguna vaca que se alimentaba
en los alrededores.
El recorrido lo conocían muy bien, la mayoría ya habían
visitado al Torola. Es fácil pensar que más de alguno dormitaban
en el bus, mientras otros conversarían sobre asuntos de su fe o
de lo que sucedía en sus casas o temas de costumbre del poblado.
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Sólo zapatos, asientos y basura se encuentran
en el terreno dónde fue el accidente.
Fotos diario de Oriente/Felipe Ayala |
La calle es de tierra, algunas partes fraguadas. En el camino, se pasa
por cuatro ríos y una quebrada. Casi todos cruzan la carretera.
La gente podría hacer alguna pausa y detenerse en ellos, pero ninguno
de estos es caudaloso como el río Torola, lugar donde se detendrían.
Las ventanas del bus seguramente fueron cerradas en más de una
ocasión para evitar que los pasajeros sufrieran de tos o se ensuciaran.
En varios tramos casi era seguro que no podían disfrutar del verde
de la proximidad por el polvo.
Las llantas del vehículo se refrescaron de las polvaredas al atravesar
los afluentes, sus llantas no se atiborraron de lodo, todo lo contrario
cuando llegaron a la carretera estaban completamente secas.
El
significado del bautismo
La religión cristiana es la que practica esta actividad religiosa |
El primero en realizarlo fue Juan el Bautista, quien además
de bautizar a muchos judíos también lo hizo con Jesucristo.
La religión católica continuó esta tradición
y luego empezó a bautizar a los niños.
Los evangélicos retoman el bautismo de la forma tradicional.
Como un testimonio de arrepentimiento por los pecados. |
Al inicio del pavimento en Chapeltique, la dueña de un comedor
los vio pasar. Sí, iban temprano. Cuando pasaron por acá
cantaban coros, se veían contentos. Uno no se imaginaba que les
iba a pasar algo tan terrible, asegura Agripina Vásquez,
de 59 años.
Después de 45 minutos de camino, pasaron por Ciudad Barrios, dieron
un cruce antes de llegar al centro de la ciudad y después, con
su acostumbrada alegría, se dirigieron a Carolina, pero antes de
llegar el motorista Mario Gómez perdió el control en la
bajada del cantón Rosas Nacaspilo y aparentemente los frenos del
bus no le respondieron.
Justo en el lugar algunos habitantes aseguran que aparece el duende.
Justo aquí, donde se fue el bus, he visto varias veces al
duende. Es chiquito, se viste de negro y tiene los pies al revés,
explicó Dionisio Arévalo, de 62 años.