Usulután
Mauricio Vallejo
Diario de Oriente
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
California no presenta la misma pujanza económica que otros municipios
orientales ni tampoco recibe tantas remesas del exterior, a pesar de que
tiene tantos pobladores en los Estados Unidos como Intipucá, en
La Unión.
Algunos de los californianos llevan hasta 26 años lejos del terruño
usuluteco. Un buen número de ellos se ha establecido en San Francisco
y Los Ángeles, ciudades correspondientes al estado de California
en los Estados Unidos.
Algunos de ellos no tienen problemas al decir que son originarios de California,
porque en verdad son oriundos de ese municipio homónimo de los
Estados Unidos.
Josefina Coreas tiene un hermano llamado Ricardo, su primera vivienda
la estableció en San Francisco, California, pero prefirió
marcharse a Houston, Texas. Se queja de él porque hace mucho tiempo
que no sabe nada de su existencia y eso le preocupa más que las
remesas que podría recibir.
Ya hace más de veinte años que se fue y no sé
nada de él, advirtió Josefina, de 39 años.
Los años han sido una frontera más grande que el espacio
geográfico que separa a estos hermanos. Josefina ni siquiera recuerda
el rostro de su familiar. Ya ni siquiera se acuerdan de venir a
vernos. Ni nos mandan dinero, algunos tienen 15 años de vivir allá,
que ni me acuerdo cómo es mi hermano, justificó Josefina.
 |
Tranquilidad
Es el ambiente que se respira en el pueblo de los emigrantes. Fotos
diario de oriente/ Felipe Ayala |
Sin fotos
El caso de Margarita Coreas, tía de Josefina, es parecido, aunque
son más los familiares que ella extraña. Gran parte de ellos
se fueron a diferentes ciudades de California u a otros estados. Ninguna
de ellas tiene fotografías de sus parientes, porque hace tanto
tiempo que se marcharon que usaban muy poco las cámaras fotográficas.
Yo no sé nada de ellos. Mi hermana tiene 26 años de
haberse ido y sólo pasa enferma, expone Margarita.
Su hermana Coralia Coreas pasa parte de su tiempo en hospitales. Está
enferma, aunque nadie conoce la causa de su mal, pero todos saben que
no puede mandar dinero por su condición. Ya ni vuelven, si
me llegan a ver creo que no se acuerdan de cómo es mi cara. Mis
sobrinos viven en Texas, comenta Margarita.
Su sobrino Lalo Coreas reside en Los Ángeles. Margarita le envió
varias cartas, pero él no le contesta. Y así como a ella
le sucede a otras personas de California.
Es un hombre bien duro. Era hijo de mi hermana Elena Coreas, a saber
de qué trabaja, explicó Margarita.
Miles de gente vivían aquí y se fueron, antes de que
llegara la guerra. La mayoría tiene 26 años (de estar en
Estados Unidos), dice Amayo Mejía, jubilado.
 |
| La serranía encierra la tierra que vio
nacer a los viajeros. Fotos diario de oriente/
Felipe Ayala |
Existe un buen número de habitantes que recuerdan cuando el municipio
tenía más pobladores y se formaban diversas reuniones en
el centro de la ciudad, ahora sólo queda el recuerdo. Muchas
personas del municipio se fueron. Hay poca gente y la mayoría de
ella ha ido emigrando con el tiempo y otros están por irse,
dijo Víctor Hugo Rodríguez, albañil, de 26 años.
El observó a muchos amigos de infancia que se marcharon en busca
del sueño americano y hasta la fecha ninguno ha regresado, de algunos
sabe que llegaron bien, pero de otros sólo que un día salieron
llenos de esperanza hacia los Estados Unidos.
No se comunican con uno y ni siquiera sabemos cómo están,
comparte Erick Soriano Recinos, de 55 años, quien en Los Ángeles
tienen sobrinos, primos y tíos.
Según él, no tienen tiempo para comunicarse. Algunos de
ellos no son de California, sino de Gualache, Tecapán, el municipio
vecino. Son Heriberto Parada, Luisa, Orbelina; los primos se llaman
Zoyla Parada, Mino Parada y Atilio Soriano, cuenta.
Y pronto a la lista de unirán otros nombres, del grupo que se prepara
para probar suerte en el país del norte.
Don Rogelio, el herbario
Las plantas pueden curar múltiples enfermedades, sólo es
de saber cuál es la indicada para cada mal
Un grupo de ramas amontonadas, varias bolsas llenas de hojas: algunas
secas, otras verdes. Son las medicinas naturales que tiene un hierbero
en su recámara.
El herbario es Rogelio Arturo Rivera Medrano que cuenta con 66 años
y vive en California, Usulután, desde que tiene uso de razón.
Su casa está ubicada en el barrio El Centro y desde allí
sale a trabajar como jornalero en las fincas vecinas.
 |
| Por generaciones, los secretos medicinales de
las raíces, hojas y árboles han sido transmitidos en
la familia Rivera Medrano. Fotos diario de oriente/
Felipe Ayala |
De familia
Tiene 35 años de experiencia. Poco a poco fue aprendiendo el arte
de la medicina natural. Su principal maestro fue su padre, que lo aprendió
de su abuelo. Todos tenía el mismo nombre: Rogelio Arturo.
A diario recorre todo El Salvador en busca de clientes. No a toda
la gente le gustan estas cosas, pero si prueban verán que les hará
bastante bien, afirma Rogelio.
En sus tiempos libres trabaja como jornalero en la zona, porque no le
va bien en su negocio. A veces no se vende nada y uno tiene que
ganarse las tortillas. Yo hoy vengo del cerro El Tigre, y lo único
que quiero es comerme unas tortillitas, dijo el hierbero.
A pesar de su edad, conserva mucha fuerza y está listo para emprender
cualquier empresa por dificultosa que sea. Si en este momento le dicen
que vaya a vender a La Libertad, él va.
Cree mucho en el destino y considera que todo lo que sucede en el mundo
tiene alguna conexión con su vida. Un día le aseguro
que con pura hierba se va curar cualquier enfermedad, hasta el SIDA,
finalizó Rivera.
Emigración masiva
- Los californianos salieron de su pueblo en busca de un futuro mejor.
- Actualmente los habitantes son mil 300, en cambio en 1977 la población
era de dos mil 641 habitantes.
- Cada mes parten varios, entre jóvenes y adultos.
- Son pocos los que se quedan a vivir en California, si no parten a Estados
Unidos, se marchan a San Salvador o San Miguel.
- La casa de Rosario Coreas es una muestra de los hogares que quedaron vacíos.
Tiene16 años de no albergar a nadie, aunque la cuidan.