elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

Las aguas negras del río Grande

La crisis de la contaminación del río Grande pudiera contrarrestarse si se tuviese un sistema de tratamiento de las aguas servidas de la ciudad. Lo bueno es que el estudio ya está hecho.

Publicada 2 de julio 2004, El Diario de Hoy

San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente
El Diario de Hoy

diariodeoriente@elsalvador.com


Julián García, del cantón Miraflores, acostumbra llegar al río Grande con sus reses para que beban agua y pasten cerca. Sus hijos aprovechan para lanzar la red y atrapar algún pez de los que sobreviven en el afluente.

Sin embargo, esta familia desconoce los vertidos que alimentan el cauce, especialmente, las aguas negras de la ciudad migueleña.

El grado de contaminación del río es grande, como su nombre. El peor tramo, por los desechos que recibe, es el de la “Perla”, donde todas las tuberías de aguas negras tienen su desembocadura en su cauce.

Así lo indica el mapa de distribución de las tuberías, de la Administración de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), donde se observa que los vertidos tienen su destino en cuatro puntos de la ciudad, al nororiente.

En medio de San Miguel, existen otras conexiones que alimentan las que llevan hasta el río, como la que utiliza el cauce de la quebrada El Tixcuco, cuyo nacimiento, en el pasado, formó las lagunas con el mismo nombre.

La primera descarga está al oriente de la colonia Satélite; el siguiente, al sur de la colonia Metrópoli. En el puente que une las colonias Santa Emilia y Metrópoli, se suman las dos quebradas y el curso es por la colonia Presita II, donde finalmente llega al río.

Voluntad sí, dinero no
  Pese a que muchos están en sintonía que se debe recuperar el río Grande.
Una comunidad “limpia”
  Consorcio del Pacífico hizo una planta que trata las aguas negras de su colonia.

Antes de ella, otra descarga en la colonia La Presita y al frente, del otro lado del cauce, la descarga que proviene de la colonia La Pradera. Le siguen la de Jardines del Río y la que está a la altura del restaurante La Pema.

De esta forma, las aguas servidas de más de 150 mil habitantes de la ciudad terminan en el “grande” de San Miguel. Pero hay una excepción, la comunidad de Ciudad Pacífica se desconectó de la tubería central, porque sus aguas van hacia su propia planta de tratamiento de aguas negras. Esta se concluyó en abril pasado y su edificación la financió la empresa constructora de la colonia.

El destino de las aguas negras de los migueleños ses su principal afluente, que sin embargo requiere un plan de descontaminación que incluye dejar de ser la principal “cloaca” de la Perla.
Fotos Diario de Oriente/ Sonia Bernal

Reutilizadas

Gracias a la planta, las aguas servidas son tratadas y recicladas para usos de irrigación, contrarrestando así los efectos de la época seca.

Y aunque el proyecto sirve únicamente a Ciudad Pacífica y es un pequeño esfuerzo por combatir la contaminación del agua, comparado con la magnitud de los vertidos lanzados al río, es digno de ser imitado por las otras colonias migueleñas, si realmente tienen conciencia de protección ambiental. La recuperación de su principal afluente depende de esto.

El sueño de una planta

Contrario a la creencia común, existen respuestas para la polución

José Héctor Bernal, jefe de la Unidad de Operaciones de Administración Nacio-nal de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), región oriental, informó que el gobierno de El Salvador ordenó, a través de ANDA, la investigación sobre la factibilidad de una planta de tratamiento de aguas negras en las ciudades de San Miguel, Santa Ana y Sonsonate.

La asignación recayó en la empresa italiana C. Lotti & Asociados, en 1997. La investigación recibió el nombre de “Estudio de Factibilidad y Elaboración de Diseños Finales de Ingeniería para el Proyecto de planes maestros de agua potable y alcantarillado de la ciudad de San Miguel”.

Los italianos concluyeron que la inversión para el proyecto total de tratado de aguas negras sería de 11 millones 646 mil 178.26 dólares. También señalaron la conveniencia de ampliar la red de descarga y eliminar las que actualmente existen y desembocan en el río Grande.

La propuesta es que las aguas negras deberían ser conducidas por un colector emisor que las recogería y conduciría en una tubería, de un grosor cada vez más grande, paralela al río, hasta una primera planta de rebombeo, ubicada en la intersección de la carretera Panamericana y la calle hacia El Delirio (redondel Los Leones).

Por el sur

Desde ese lugar, el agua residual iría a otra planta de bombeo que se construiría en los alrededores de la colonia Jardines del Río y de aquí hasta el lugar de tratamiento que puede ser al sur de San Miguel, en el sector conocido como Monte Grande, donde se construiría la planta de tratamiento a través de la sedimentación.
¿El paso siguiente? El agua tratada se canaliza a una quebrada, en los alrededores río Grande, evitando la contaminación o usándola para regar.

Bernal explicó que el monto de la inversión cubre todas las etapas: el equipamiento, contrato de personal, supervisión, compra de terrenos y todo las actividades que serían necesarias para la planta de tratamiento.
No obstante, el funcionario también aclaró que el presupuesto de ANDA no contempla este tipo de obra.

elsalvador.com WWW