San Miguel
Sonia Bernal
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
En esta edición del cumpleaños de la ciudad migueleña,
se le ha dado el realce que merece.
La celebración comenzó el 3 de mayo, con la fiesta del Día
de la Cruz.
Esto es todo un cambio, porque desde hace unos seis años era sólo
un colegio el que brindaba los honores al cumpleaños de la Perla
de oriente.
Actos artísticos, alboradas, exposiciones y misas han ocupado la
agenda de la semana.
Pero la fiesta principal será mañana con una eucaristía,
un acto cultural y un desfile de bandas musicales de las diferentes instituciones
educativas.
La ciudad de San Miguel fue fundada por el capitán de lanceros
Luis de Moscoso, encomendado por Pedro de Alvarado, en 1530. El lugar
original de asentamiento estaban más al suroeste de su ubicación
actual, donde por el momento está el municipio de Santa Elena,
en el departamento de Usulután, justo al otro lado del volcán
Chaparrastique.
El cambio
 |
| Los orígenes de la ciudad de san miguel
son recordados por sus ciudadanos, especialmente mañana. Foto
EDH |
Según diversos escritos que existen sobre la historia de la ciudad,
se dice que un voraz incendio consumió las casas de aquella comunidad,
que en su mayoría eran de paja.
Luego, la gente se vino hacia el norte y al llegar al poniente del río
Grande ahí se asentó San Miguel de La Frontera.
Joaquín Cárdenas, escritor migueleño, registra,
en su recopilación de Sucesos Migueleños, que
la capitanía de Guatemala necesitaba una base hacia el oriente
del río Lempa, para combatir a los seguidores de Pedrarias Dávila,
quien avanzaba desde Nicaragua, por lo que vieron imperiosa la necesidad
una comunidad.
Al principio se le llamó Comarca del Chaparrastique.
Su territorio era desde el río Lempa hasta el Golfo de Fonseca.
Luis de Moscoso la denominó San Miguel de La Frontera.
Elvia Hernández, del comité de Deportes y Cultura, explicó
que antaño se hacía la Feria de Mayo, en en
la 8a. Calle Poniente, a la altura de la cancha Álvarez, del 5
al 8 de mayo.
En ese sitio, se realizaban carreras de cintas, feria de ganado y otros
animales como cerdos y aves.
Había un día de tiangue, acompañado de juegos tradicionales
como el trompo y carrera de carretones. Con el paso de los años,
la costumbre se perdió.
En las últimas décadas, el cumpleaños de San Miguel
ha sido casi inadvertido por las nuevas generaciones.