San Miguel
Sonia Bernal
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
Desde 2001, la comunidad universitaria ha sido testigo del empuje de
Juan Ramón Galeas. ¿Su profesión? Actor, mimo y otras
hierbas.
Es famosa su aventura de adolescente, cuando armó la maleta y se
lanzó en busca de su sueño: ser actor.
Luego recorrió el mundo y volvió a El Salvador a dar vida
a las tablas universitarias.
El día a día de Galeas se va entre el grupo de danza, música,
las presentaciones, las clases, los exámenes y los trabajos para
poder dedicarle un rato al arte.
Esas son las lides que libra, cada ciclo, el maestro de teatro en la Facultad
Multidisciplinaria de Oriente de la Universidad de El Salvador (FMO-UES).
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| El sueño del artista es crear facultades
de arte en todas las universidades de El Salvador. Foto
EDH |
Las calles empedradas del antiguo San Miguel, especialmente las del barrio
Concepción, observaron crecer a este migueleño que había
nacido un 24 de junio de 1960. Su madre, María Josefina Moreno
de Galeas, y su padre, José Fermín Galeas.
Juan Ramón es el segundo de tres hermanos: Oscar Arturo, el mayor,
y Brígido Antonio, el menor. Sus progenitores eran comerciantes.
La mamá atendía la tienda La Zarca, calificativo
que se le dio al pequeño negocio debido a los ojos azules de María
Josefina.
Mis padres nos criaron con mucho trabajo, cariño y bajo los
cánones de Pedro Infante, por el lado de mi padre, recuerda,
en un tono jocoso, Juan Ramón.
El inicio
Como todo buen hijo de San Miguel, sus primeras letras las conoció
en la escuela Ofelia Herrera, donde también dio sus primeros pasos
por los escenarios del teatro que más tarde le daría sustento
y le llevaría por el mundo.
El centro escolar tenían clubes de varias disciplinas: de periodismo,
pintura, teatro, deportes, danza y muchos otros. Galeas tuvo como maestro
a Rivelino Garay, quien impulsaba el trabajo artístico. También
fue parte de la escuela Yusí Sánchez, quien vivía
en la colonia Belén y actualmente es el director de una casa de
la cultura en Venezuela.
Pero la pasión por el arte le llegaría a Galeas en el Teatro
Nacional Francisco Gavidia, cuando, en 1970, vio el trabajo
de la compañía teatral venezolana Majvechap que presentó
las obras La Orgía, basada en la dictadura de Pinochet
en Chile; El Paño Maravilloso y Monte Calvo.
La última me despertó tal curiosidad que esperé
a que terminara la función y, a través de mi hermano mayor,
me hice amigo de los actores. Luego de varias presentaciones, seguí
entusiasmado con la idea de hacer teatro, recuerda Galeas.
La impresión era tan grande que se preguntaba cómo hacían
aquello, cuando estaban abajo, eran mis amigos y en el escenario
eran personas tan diferentes hasta para caminar, dice el ahora actor
al hacer memoria de lo maravilloso que para él significó
la actuación.
Una escena terminó de definirlo: había en el escenario un
foquito muy tenue, debajo de él un grupo de personas de pie y a
su lado dos efigies de madera. Esa impresión me reveló
la vocación, acepta Galeas.
En los años siguientes, maduró la idea de la actuación
y el salto fue cuando decidió solicitar una beca en el Centro Nacional
de Artes (CENAR). La consiguió y se fue a vivir al albergue estudiantil
en San Salvador, en 1976.
De viaje
Posteriormente, Galeas se trasladó a Costa Rica. Ahí estuvo
en la Universidad Rodrigo Facio, de San José Costa
Rica; después en la Universidad Nacional de Heredia, donde completó
sus estudios con el área de actuación y expresión
corporal, y finalmente a Rusia para sacar una maestría en dirección
y actuación teatral, en el Instituto De Teatro Carpenko Kari.
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| Todo es posible en el mundo artístico,
cuyos promotores tienen maestros como Galeas. Foto
EDH |
La hora de demostrar lo aprendido sería en una gira por el sur
de Grecia: realizaría 15 presentaciones de pantomima. Pero también
actuo en Alemania, España, Portugal, Hungría, Checoslovaquia
y Polonia. Viajé actuando con el lenguaje universal de la
pantomima, contó Galeas.
Al finalizar sus estudios, se trasladó a España. Allí
trabajó en la Unidad de Arte de la Diputación de Huelva,
en Andalucía, y daba clases en colegios.
En junio de 1998, volvió a El Salvador y en diciembre formó
parte de Arteatro con la que participó en la obra Luz Negra.
La siguiente experiencia fue con la obra En el jardín de
las angustias, con la cual viajarían a Francia, donde actuaron.
Galeas estaría además en San Mago, dirigida por Fernando
Umaña.
Finalmente, después de una actuación en una clausura del
Instituto de Actuación Pedagógica, Galeas fue contactado
por la Universidad Nacional de El Salvador.
El entonces decano de la FMO-UES, Roberto Machuca, apoyado por el escritor
migueleño Manlio Argueta, estaba interesado en el trabajo del actor.
Al referirse al movimiento cultural en la zona oriental y especialmente
en San Miguel, Juan Ramón Galeas hace duros señalamientos
y asegura que se necesita de todo.
El dramaturgo destaca que es necesaria la integración de las instituciones
para realizar un verdadero movimiento cultural en la zona.
Gustos del artista
- Juan Ramón Galeas tiene preferencia por las obras de clásicos
y neoclásicos, como Federico García Lorca y Jacinto Benavente.
- En cuanto a la música, disfruta de todo tipo excepto la lúgubre.
Es un gran fanático de Joaquín Sabina.
- Gusta de las obras de Charles Chaplin y Einseinstenin, en el cine. A
este último, lo considera el padre del llamado Quinto Arte, aunque
se enojen los de Hollywood, asegura.
- Galeas alterna su tiempo entre dos ciudades: de lunes a viernes en San
Miguel y los fines de semana, en San Salvador, con su familia.
- El vive bajo una premisa: Dé cada quien, según su
capacidad, y a cada cual, según su necesidad.