Mauricio Vallejo Márquez
El Diario de Hoy
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La mayoría de miembros de lo Orquesta Sinfónica Nacional
son padres de familia y no pueden quedarse varios días fuera de
San Salvador, porque deben cuidar a sus hijos.
Una de las razones principales por las que no se viaja mucho es
porque los músicos tienen responsabilidades con sus hijos u otros
trabajos, afirmó Irving Ramírez.
Dentro de la orquesta, existen profesionales de diversas índoles,
entre ellos abogados, arquitectos, sociólogos, licenciados en idiomas.
La mayoría de miembros se dedica a dar clases en el Centro Nacional
de Artes (Cenar) y en otras instituciones privadas, aunque algunos también
imparten cátedras a domicilio.
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| La usuluteca Alba Márquez le gustaría
interpretar a Beethoven en el oriente, si se reúnen las condiciones.
Foto EDH |
Después de los ensayos, que se desarrollan en la mañana,
al menos 15 intérpretes deben salir aprisa a los centros educativos
a recoger a sus vástagos, mientras otros lo hacen con un poco más
de tranquilidad.
Aunque si se dialoga con la administración de la Orquesta Sinfónica
Nacional, los ejecutantes pueden pedir permiso con anticipación
en sus trabajos y dejar con otro familiar a sus pequeños.
Instrumentos delicados
Como todo implemento de cuidado, los fagot, violines y oboes requieren
de mucha meticulosidad
- La mayoría de instrumentos de cuerda sufre serios daños
cuando están bajo el calor, se trata del violín, la viola,
el violoncello y el contrabajo.
- Los problemas se deben a que las altas temperaturas arruinan las cuerdas
y el barniz. Las cuerdas se estiran y el barniz se raja. Además
con un golpecito mal dado se les arruinan, porque algunos sonidos se modifican.
El calor también provoca que algunas piezas se despeguen.
- El piano tiene problemas con el calor y es tan delicado que con cada
movimiento se desafina, por lo que no es prudente transportarlo asiduamente.
- Otro caso es el de los instrumentos de viento madera (oboe y fagot)
que cualquier golpecito les provoca desnivelaciones de los tapones.
- Los instrumentos de viento metal también tienen problemas con
los golpes, reciben abolladuras dependiendo la gravedad de los toques.
- Todos los instrumentos deben ser tratados con delicadeza, deben ser
limpiados y guardados con mucho cuidado. Los de viento deben ser meticulosamente
aseados para que no queden residuos de saliva que provoquen mohos y hongos
en el instrumento y los otros para no recibir ningún tipo de deterioro.
- El problema más frecuente es que si se arruinan estos instrumentos
no existen personas en El Salvador que estén capacitadas para repararlos.