San Miguel/La Unión
Enrique Maldonado
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
A simple vista, el tramo de la carretera Panamericana entre San Miguel
y La Unión presenta características excepcionales para el
tránsito de automotores.
Una superficie de concreto, sin inaugurarse oficialmente, permite realizar
el trayecto sin mayores contratiempos.
Es posible cubrir el tramo de 34 kilómetros en 25 minutos, a una
velocidad promedio de 80 kilómetros por hora.
Los trabajadores que se observan en algunos tramos, identificados con
el naranja del Fondo de Conservación Vial (Fovial), parecen dar
los últimos toques a una obra valorada en $16.3 millones.
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| Para garantizar el trabajo es necesario, en ciertos
tramos, remover la capa de concreto completamente, hasta la sub base.
Foto EDH |
En realidad, lo que hacen es corregir anomalías detectadas en
la estructura. La mayoría corresponde a fisuras en el centro de
las losas de concreto. También se puede observar que, en la comprensión
de El Caulotillo, en San Antonio Silva de San Miguel, algunas juntas de
dilatación tienen una separación mayor de lo pensado.
Se buscó la versión de la empresa Constructora Nacional
S.A. (Conasa), que ejecuta la obra. No obstante, el gerente de la misma,
Alfredo Mury, dijo por medio de su secretaria que es el Fovial el que
debe despejar las dudas.
Los trabajadores que reparan la vía comentan, en voz baja, que
el problema es la base, por tratarse de un suelo arcilloso. Pero, Óscar
Gómez, director ejecutivo del Fovial, refuta: está
intacta, son 25 centímetros de suelo cemento.
Aunque no descarta que en determinados espacios, pueda ser la causa. De
hecho, el viernes 26, la Unidad de Investigación y Desarrollo Vial,
del Ministerio de Obras Públicas, tomaba muestras de suelo, con
ese fin, cerca de San Antonio Silva.
Más que establecer con certeza los orígenes, Gómez
habla de sospechas. Pudo ser que el curado del concreto o
el corte de la estructura en cuadros no se haya hecho en el
tiempo prudente.
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| Permitir el paso de vehículos antes de
tiempo sería una de las causas del agrietamiento del concreto.
Foto EDH |
Además, dice Gómez, por tratarse de una estructura de concreto
hidráulico, las deficiencias salen rápido y lo que
tenía que salir, ya lo hizo.
Otra posible explicación es que se haya permitido el paso de vehículos
antes de que el concreto adquiriera las características pensadas
para la carretera. Las vibraciones producto de la circulación de
furgones y autobuses, sobre todo, habrían influido en la formación
de las fisuras que se aprecian.
Las fotos
Se consultó sobre las explicaciones de Gómez a los ingenieros
Susan Campos y Edgar Gavidia, de la Escuela de Ingeniería Civil,
de la Universidad Nacional. Se les mostraron fotografías de las
fisuras y el tipo de trabajos de reparación que se realiza.
Si son paralelas (al eje de la calle), es un problema de cimentación,
sostuvieron. Pero también apuntaron a factores climáticos.
Mientras Gómez descarta que las elevadas temperaturas que se registran
en la zona oriental, pudieran influir en el comportamiento del suelo arcilloso,
tanto Campos como Gavidia coinciden en que el calor influye mucho.
Es la razón por la cual se debe poner especial atención
al momento de impermeabilizar la capa arcillosa.
Dadas sus características, presenta una plasticidad que, en presencia
de humedad, se vuelve inestable. Pero al secarse, es de una dureza notoria.
Si las lluvias que han caído en los últimos días
se filtran hasta la sub base de la carretera, los problemas se presentarán
con letras mayúsculas. Esa es una de las razones por las que Conasa
trabaja casi a paso forzado.
Según comentaron los trabajadores, hay días en que laboran
hasta las 9:00 p.m. Primero, para que no haya filtraciones, y segundo,
porque se les ha dado de plazo hasta el 27 de abril para corregir todos
los defectos.
La documentación proporcionada sobre el origen de los daños
en pavimentos de concreto hidráulico menciona: humedad, deficiencias
estructurales en cualquiera de las capas y condiciones climáticas
y ambientales.
Asimismo, hay defectos por mal proceso constructivo. Los ingenieros
Gavidia y Campos creen que es éste el punto de origen de los males
que aquejan el tramo San Miguel-Sirama.
Y aunque el comportamiento estructural no esté comprometido y se
garantiza la vida útil de 15 años, habrá que esperar
a que las presunciones expresadas por el Director Ejecutivo del Fovial
sean confirmadas o desechadas con base en los resultados de los análisis.
De lo que sí está seguro Gómez es que todos los yerros
serán subsanados, en virtud del contrato firmado con Conasa. Además,
la garantía de cinco años le da la facultad al Estado de
reclamar, en el próximo quinquenio.
De dovelas y simples barras
El Director Ejecutivo del Fovial asegura que se usan dovelas en las correcciones
- Son barras de hierro liso, usadas en las juntas de las losas, para unir
bloques de colados diferentes.
- El diámetro de todas las barras es de una pulgada.
- Ingenieros consultados negaron que se tratase de dovelas.
- Aseguran que sólo son refuerzos para mantener el comportamiento
estructural del pavimento.
- Son barras de hierro corrugado, cuyo diámetro no supera la media
pulgada.