La Unión
Miguel Ventura
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
Gorditos, flacos y chaparros, desfilaron horas antes de iniciar el torneo
por las principales calles de la ciudad.
Entre bromas y sonrisas, los jugadores llegaron al escenario para comenzar
el torneo relámpago, ante la impaciencia del público en
las graderías.
El reloj marcaba las 2:00 de la tarde, cuando el árbitro sonó
el gorgorito en señal que había iniciado el torneo.
Los cuarentones comenzaron a correr en busca de conducir el
balón, sin importarles la temperatura de unos 39 grados centígrados.
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| Lo aprendido en la época de jóvenes
difícilmente se olvida a la hora de volver a una cancha. Foto
EDH |
En cada jugada, los veteranos futbolistas trataban de fabricar los jugadores.
Los aficionados, por su parte, aplaudían para motivarlos.
Más al darse cuenta, a los cinco minutos del partido, que la mayoría
presentaban señas cansancio y pedían cambios, para descansar
un momento y luego ingresar.
Fiesta en familia
El ambiente era de lo más jovial. Así fue como los empleados
y sus familias y amigos disfrutaron durante cuatro horas del torneo relámpago
que dejó para todos resultados positivos.
Al final del certamen, el equipo de la empresa Eléctrica de La
Unión se adjudicó el título de campeón; el
subcampeonato se lo llevó el Centro Judicial Hugo Lindo, mientras
el tercer lugar, la empresa Calvo. Los tres recibieron un trofeo por su
destacada participación.
Según los organizadores, la intención es que los trabajadores
públicos y privados de las diferentes empresas, instaladas en la
ciudad de La Unión, pasen un buen momento y olviden las intensas
jornadas de trabajo que los mantiene estresados, durante los siete días
de la semana.
Padres de familia y jóvenes, sin compromiso familiar, tomaron
la decisión de participar en la actividad deportiva para relajar
los músculos y respirar un ambiente de libertad, expresó
Raúl Castro, socio de una compañía local de cable.
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| Los equipos dieron lo mejor al momento de disputar
el balón. Foto EDH |
De acuerdo con Castro, el convivio de fútbol ayuda a los empleados
porque es el espacio que necesitaban antes de las vacaciones de Semana
Santa, olvidan por un momento el trabajo diario. Como empresarios
tomamos la decisión de motivar al resto de dueños de negocios
para que formaran los equipos de fútbol, y poder así distraer
a los trabajadores, afirmó.
Afinan músculos
Después, cada participante se preparó unos tres días
antes haciendo ejercicios suaves en su casa, y estar más o menos
en condiciones de patear el balón.
Jorge Perlera, del Centro Judicial, agregó que antes del torneo
aprovecharon para invitar a los amigos y familiares para que fueron al
estadio a verlos jugar.
Los responsables del campeonato dijeron que es el primer torneo de fútbol
empresarial que se realiza en la ciudad de La Unión, con el objetivo
que los empleados de las distintos negocios locales se distraigan un momento.
Karla Lizama, una espectadora, comentó que la actividad es buena
porque ayuda a la gente que trabajan todos los días.
Son personas ocupadas y es justo que se distraigan jugando fútbol,
para que olviden por un instante el trabajo, expresó Lizama.
Mientras, Pedro Torres, otro hincha, dijo que el torneo fue bonito porque
su papá jugó bien. Estuve pendiente de mi padre, para
ver si hacía un gol y, aunque no lo hizo, demostró que toca
bien la pelota, sostuvo el joven.
Juana Chacón, entre sonrisas, dijo que su esposo participó
con el equipo que se formó de la empresa donde labora. Me
dio gusto verlo correr tras la pelota, porque le ayuda para botar el estrés
del trabajo, explicó Chacón. Espero que estos
torneos los continúen haciendo, continuó.
Para Karina Zelaya, la actividad deportiva relaja a las personas que laboran
todos los días en las distintas empresas de la ciudad. Vine,
porque mi novio participó y me fascinó verlo jugar fútbol,
porque a él le hace bien el ejercicio, dijo la joven.
Jugar es un lujo
Jorge Perlera, de 50 años, participa en el primer torneo de fútbol
empresarial. El lo asume como parte de su recreación y mata estrés.
Perlera reveló que ellos llevan una vida agitada, porque la mayoría
labora de lunes a domingo. Es decir, su mente está conectada al
trabajo que desempeñan. Nosotros necesitamos un espacio de
distracción para despejar la mente y la mejor forma es jugando
fútbol, confiesa el empleado.
Además, como padre de familia, tiene una agenda saturada: hace
de papá, esposo, empleado y colaborador en actividades cuando se
lo piden los vecinos. Con tantas ocupaciones no podemos hacer tiempo
para ir a la cancha a jugar, aunque tengamos el deseo, no podemos por
las múltiples tareas, aceptó el unionense.
Al igual que este hombre, la mayor parte de empleados que están
participando en el torneo empresarial tienen las mismas ocupaciones y
hacen un doble esfuerzo para jugar o correr.
Gracias a los propietarios de las distintas empresas unionenses
que pensaron en nosotros, porque el hecho de jugar el deporte rey en el
Estadio Imbers es una gran dicha, concluyó Perlera.