Usulután
Mauricio Vallejo
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
Las tumbas de El Triunfo no han tenido descanso. A finales del año
pasado, después de que ampliaran la carretera Panamericana en ese
tramo, 22 cadáveres fueron removidos de su lugar y colocados en
otras partes del cementerio, aunque ese problema fue solucionado por los
trabajadores de la Alcaldía Municipal, aún lidian con la
posibilidad de un derrumbe sobre la vía.
Algunos días han amanecido con terrones en la calle, debido a desprendimientos
de la zona del cementerio. De vez en cuando se caen terrones, es
que no están fijos, expresó Jorge Rivera, comerciante
de 43 años.
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| El muro de tierra se está deteriorando
y es peligroso. Foto EDH |
Residentes en la cercanía evitan pasar debajo del camposanto por
temor a ser soterrados.
Yo no entiendo por qué no hacen lo mismo que en Cojutepeque.
Allí han reforzado las paredes para que no haya un derrumbe, en
cambio aquí, nada, comentó Óscar Alfredo Ordóñez,
edil de El Triunfo.
Los trabajadores de la municipalidad no sólo tuvieron que remover
los cuerpos, sino también abrir una nueva vereda para que la gente
pudiera acceder al jardín memorial.
Fueron obligados a depositar algunos adoquines para que no se deteriorara
más el camino, pero esa medida sólo alivió parte
del problema, porque el borde del cementerio aún no tiene una medida
de contención.
El alcalde no dio una cifra exacta del costo que significó el movimiento
de las osamentas, pero afirmó que el trabajo había costado
mucho dinero y a la vez bastante trabajo.
Entre los cadáveres estaban los restos de dos familiares, primos
hermanos, del alcalde. Estos están hoy cerca de otros parientes
enterrados en el camposanto.
Por varios días tuvieron que planificar y ejecutar el traslado
de las osamentas.
Cuando se desprendieron los primeros terrones, decidieron fabricar una
canaleta para que el pico no continuara arruinándose, porque también
sirve de nexo para cantones cercanos.
Lo que me preocupa es que ahorita es verano, imagínese cuando
venga el invierno y se lave todo eso, comentó Ordóñez.
Canaleta
Pero los inconvenientes no terminan en el cementerio, la ampliación
de la carretera Panamericana dejó como herencia tres tragantes
sin tapaderas, donde han caído varios niños, con todo y
sus bicicletas.
Algunos agujeros tienen una profundidad de dos metros. Según cuentan
personas que viven en las cercanías, también algunos borrachos
corrieron la misma suerte dentro de los tragantes, sacándolos con
heridas.
Varios bolos se han caído allí. Es más frecuente
en la noche, porque a esa hora uno no mira, cuenta Domitila Sigüenza,
comerciante de 35 años.
Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) manifestó,
por medio de su departamento de comunicaciones, que no tienen ningún
proyecto en las cercanías.
La alcaldía de El Triunfo pide que pronto se les resuelva el problema
de los tragantes, que son los que causan más daños y el
del borde del panteón municipal. El cementerio no lo podemos
trasladar a otro lugar, porque carecemos de fondos para hacerlo,
consideró Ordóñez.
Mientras los triunfeños esperan una solución de parte de
alguna institución a estos inconvenientes que les aquejan desde
hace varios meses.
Un muro de contención
Los habitantes de los alrededores del cementerio municipal de El Triunfo
exigen la construcción de un muro de contención.
- Con un tejido de aluminio en forma de red se pueden menguar algunos
deslaves, pero por lo recto del borde no es conveniente este método,
utilizado en lugares inclinados.
- Lo que piden los lugareños es una red de cemento para que no
existan posibilidades de derrumbes.
- Algunas personas consideran que lo más conveniente es trasladar
los cuerpos a otro lugar, donde no exista ese problema.