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El concreto le ganó al barro

En El Triunfo existe un hombre que está dándole la espalda al tradicional elemento de construcción del área rural y vende tejas de concreto.

Publicada 27 de febrero 2004, El Diario de Hoy

Usulután
Mauricio Vallejo
El Diario de Hoy

diariodeoriente@elsalvador.com

Los productores de tejas se cansaron de batir el lodo con azadones y sus piernas, y decidieron fabricar tejas de cemento.

Algunos de ellos consideran que es más rentable que las otras, porque no deben pagarle mucho dinero a los que ejecutan la ardua tarea de amasar el barro.

Antes, una docena de campesinos batían lodo con sus pies.

Era un espectáculo que recordaba los años de la conquista.

Después sacaban las lozas y las doblaban con los muslos, luego las llevaban a los hornos y listo: tejas de barro para las viviendas.

El negocio de las tejas de concreto tiene pocos compradores, la gente prefiere el barro. Foto EDH

Todo ese proceso, además de ser beneficioso para el cuerpo de los trabajadores, también resultaba caro para los dueños del tejar. Debían pagarle más a la gente. Los costos se disparaban y la ganancia era muy poca.

“Era terrible, a veces tenía que pagarle diez colones a un trabajador por el día y eso me resultaba bien caro”, afirma José Manuel Cruz, de 27 años.

Claro que el barro era gratuito, mientras el cemento tiene un costo. Eso al parecer no fue limitante para cambiar de materia prima.

El problema está en que la gente no compra tanto la teja, porque le resulta más calurosa que la de barro, aunque los constructores afirman que son casi iguales de frescas.

Pero la voz de la experiencia no piensa igual: “Cómo va a creer que van a ser iguales. El cemento es caliente, el barro sí es fresco. Usted puede tocarlo y está bien heladito”, explicó Ciriaco Menéndez, motorista de 62 años, quien habitó en casas con tejas de barro.

Costos

Sí existen más desventajas para los usuarios. Los costos sí afectan más a los compradores, la teja de concreto cuesta 1.20 de colón; en cambio, la de barro tiene un valor de un colón.

Pero al final, cada quien decide el material que quiere para su techo.

“Sí, es un poco más caro, pero ya casi nadie quiere hacer de barro por lo cansado que es”, comentó Juan Gilberto Cruz, de 23 años, hermano y socio del dueño del negocio.

Para los ingenieros, el material puede marcar la diferencia para los diferentes tipos de viviendas.

“El barro es mejor para las tejas, porque da frescor a las casas. Lo importante es colocarlas correctamente para que no haya accidentes de ningún tipo”, recomendó el ingeniero Gabriel Pons.

El proceso

- La mezcla de las tejas es de barro con arena.

- Se tiene un molde plano donde un extremo es más angosto que el otro.

- Luego, con un molde redondo (trozo de madera) que tiene en un extremo un mayor diámetro que en el otro, se pone el barro ya cortado dándole la forma curva de la teja.

- Después se apila en columnas y está lista para la venta.

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