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El Nancuchiname ardió

Muchas especies de fauna y flora de características únicas, que habitan el bosque del departamento de Usulután, sucumbieron ante un voraz incendio. Fue provocado.

Publicada 27 de febrero 2004, El Diario de Hoy

Usulután
Sonia Bernal
El Diario de Hoy

diariodeoriente@elsalvador.com

Unas 200 manzanas de bosque fueron destruidas por un incendio que inició la tarde del martes 17 de febrero y que pudo ser apagado hasta la tarde del miércoles, gracias a la intervención de los organismos que conforman el Comité de Emergencia Departamental de Usulután.

Las pérdidas aunque no pueden ser contabilizadas si afectó la inversión anual, de 10 mil dólares, en el proyecto del bosque.

Noel Pérez Romero, técnico del proyecto de protección y recuperación del bosque, informó que el incendio dejó no sólo es la pérdida de los árboles, sino muchos aspectos como la fauna y las especies de diversas generaciones. “En el bosque se mantienen plantas de varias edades, cuyo desarrollo fue interrumpido con el incendio”, explicó Pérez Romero.

Intencional

Desolación hay en el bosque ante la destrucción del fuego. El daño durará años. Foto EDH

Hay indicios para sospechar que el fuego fue provocado, porque el interior del bosque se separa con brechas corta fuegos. Estas consisten en una vera de seis metros de ancho que aísla las masas de árboles, por lo que si una parte se incendia el fuego no se expande a todo el terreno.

“La gente que provocó el incendio se tomó la molestia de incendiar a uno y otro lado de la brecha”, afirmó Pérez.

Mientras que Herman Hernández Castillo, guardarrecursos del bosque, saca sus propias conclusiones al asegurar que hay mucha gente de la comunidad que no tiene conciencia de lo que éste significa, por lo que pretenden convertirlo en un pastizal para ganado: “Aquí hay personas que tienen una buena cantidad de semovientes y ellos quisieran que se les autorizara para que pasten dentro del bosque”.

Combustible

El día del siniestro, el viento soplaba de oriente a poniente y el fuego fue prendido incluso siguiendo el curso del mismo. Esto provocó su propagación instantánea, arrasando una buena cantidad de bosque, especialmente en el área donde se han roto las bordas. También agravó la situación el crecimiento de zacate, el cual fue el combustible ideal.

Precisamente, por la abundancia de la hierba que en ese lugar se da algunos vecinos han solicitado que se deje pastar a los animales, solicitud rechazada por la Asociación de Desarrollo Comunal del Bosque Nancuchiname (ADESCOBN).

A esto se le suma la intromisión de cazadores, como lo manifestó Javier Vásquez Quiusqui, agente de la División de Medio Ambiente de la Policía Nacional Civil (PNC), con sede en Puerto El triunfo. “Los fines de semana, es cuando vienen cazadores al bosque, y ellos necesitan una zona limpia”, señaló el policía en referencia a la visibilidad.

“Esto lo han conseguido con la quema de estas 200 manzanas, aunque hay que recordar que la caza está prohibida en este bosque, debido a que se trata de conservar muchas especies”.

Sin embargo, el guardarrecursos Hernández Castillo aseguró que a escondidas, los cazadores ingresan en el bosque, “no les hemos visto, pero encontramos sus huellas, como casquillos, baterías y otros implementos que utilizan”.

Con el último incendio, se echan abajo tres años de la ADESCOBN que busca mantener una reserva ecológica. El fuego arrasó con las plantas en regeneración, especies animales como pericos, cusucos, garrobos y árboles de todo tamaño desde los nacientes hasta los adultos; también se destruyó una zona de reforestación.

Los guardianes

El bosque Nancuchiname tiene una extensión de 797 hectáreas

- Dos guardarrecursos por turno cuidan del área natural. En total, son siete.

- Seis son financiados por ADESCOBN, a través de una gestión con el Fondo de Inversión Ambiental de El Salvador (FIAES) y uno, por el Ministerio de Medio Ambiente.

- Las personas del proyecto del bosque reforzarán la vigilancia, ya que hasta el momento sólo dos guardarrecursos realizan rondas.

- La División de Medio Ambiente de la Policía realiza patrullajes preventivos, unas tres veces a la semana.

- Pero los agentes no cuenta con vehículo y sólo son 17 para una zona de 400 kilómetros cuadrados, porque les toca además la zona de la bahía de Jiquilisco.

-“Nosotros contamos con las herramientas para ayudar a sofocar incendios, pero no tenemos transporte”, aclaró Javier Vásquez Quiusqui, de la Policía.

- Pero la unidad siempre solicitan ayuda a otras sedes policiales o a la población.

797
hectáreas
Area total del bosque Nancuchiname.
10,000
dólares
Se invierten al año en la conservación del bosque.

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