Morazán
Sonia Bernal
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
Una zona de campamento, aguas termales, hostales y comida típica
forman el paquete de turismo ecológico en la zona del río
Araute.
Los principales interesados en poner en marcha el proyecto son las municipalidades,
con apoyo de la organización Ayuda en Acción, que funciona
en el departamento de Morazán.
El propósito es involucrar a la gente para que ofrezcan productos
y servicios a los turistas, aprovechando las condiciones naturales de
la zona, unos seis kilómetros cuadrados de vegetación.
Ahí destacan las cristalinas aguas del río Araute, que nace
en San Fernando y desemboca en el Torola.
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| Torola es un pueblo tranquilo y fresco que ofrece
buenas opciones para estar en contacto con la naturaleza.
Foto EDH |
El paso del afluente está marcado por las montañas que
con su geografía influyen en la formación de impresionantes
cascadas.
Estas tienen todo el potencial para convertirse en la vía de generación
de desarrollo económico en la región, que luego de la repoblación
después del conflicto amado aún no encuentra la clave de
su despegue.
Tras el dinero
Walter Claros, de Ayuda en Acción, explicó que actualmente
se encuentran en la fase de gestión de fondos. Buscan 200 mil dólares
para echar a andar la primera, la cual incluye la formación del
personal que intervendrá en la atención de los visitantes.
Ellos serán seleccionados de los municipios involucrados en el
proyecto: El Rosario, Jocoaitique, Torola y San Fernando. Todos en las
riberas del río
También se tendrán en cuenta 12 familias, quienes viven
en el área boscosa.
El 2005, es el año de arranque.
Pretendemos que la gente del lugar tenga un crecimiento económico,
afirmó Claros y agregó: se tienen bien definidos los
ejes a trabajar, como dinamización de la economía y desarrollo
comunitario, teniendo en cuenta, en primer lugar, la organización
de la comunidad en una estructura que sea sostenible; capacitación
y formación de los guías, artesanos, gastronomía,
y el fortalecimiento de las manifestaciones artísticas.
Además trabajarán en el acondicionamiento del sitio. Es
decir, las autoridades locales y la gente mejorará los senderos
y caminos hacia el río, ya que por el momento el acceso al lugar
es sólo a pie o en bestias.
Efecto ambiental
En este sentido, la Universidad de El Salvador realiza un estudio de impacto
ambiental que dictará el tipo de calle apropiada. Otro aspecto
a tomar en cuenta es el levantamiento de la memoria histórica,
cuyos datos siempre son de interés en el campo del turismo.
Pero la agenda de arreglos posee ya una lista muy concreta de obras: el
mejoramiento de 15 kilómetros de calle, un puente colgante, casetas
de control, miradores escénicos, servicios sanitarios, depósitos
para la basura y ventas de recuerdos.
Las comunas involucradas a la vez pretenden crear un comité intermunicipal.
Una de sus misiones es lograr que el proyecto de ecoturístico tenga
entrada por los cuatro lugares, a través del establecimientos de
subcomités. Ellos controlarán su respectivo territorio.
Ayuda en Acción informó que la formación es gestionada
ante el Proyecto de Reconstrucción Centro-americano (PRACC), de
la Unión Europea, y en el Comité Departamental de Alcaldes
de Morazán, en donde ya se estaban planteando un proyecto similar.
Por tanto, se retoman los puntos en común.