La Unión
Miguel Ventura
El Diario de Hoy
diariodeoriente@elsalvador.com
Para Juan Antonio Rivas Martínez, de 47 años, conocido
en el medio radial como Yoni Rivas, no es fácil estar
al frente del programa Anochecer en el rancho, de 6:00 p.m.
a 8:30 p.m., a través de la Radio Caracol en la frecuencia 98.1
FM., de lunes a viernes.
Requiere de mucha capacidad de improvisación, de llegar a
la cabina con los ánimos de bromear y sonreír para que todo
salga bien, confiesa el popular locutor, cuyo máximo orgullo
es haberse ganado poco a poco la confianza de los oyentes.
Estos le quieren tanto que le mandan cartas con poemas y bombas, especialmente
las mujeres.
Una que más ha gustado es: Policía, Policía
no te lleves al ladrón, mejor llevate a Yonito que ha robado mi
corazón.
Para él, la misión de realizar el programa no fue difícil,
por su experiencia en el medio radiofónico.
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| Llueva o truene, el locutor nunca falta a la
cita con su público en la tarde. Es la hora de olvidar las
tristezas y escuchar música. Foto EDH |
Sus inicios lo ubica en 1980, cuando tuvo la oportunidad de ingresar
a un curso de locución en la ciudad de Usulután. Ahí
el reconocido locutor Luis Alonso Alfaro fue su primer maestro, de
quien aprendí mucho para hablar en la radio, comentó.
La oportunidad de ingresar como programador musical a la radio YSXW,
conocida como Novedades, la voz de Usulután, en la frecuencia de
mil 300 AM, se presentó ese mismo año. Recibió el
apoyo de los veteranos locutores para desarrollarse dentro de la estación.
Viejos tiempos
En esos días, las radios utilizaban equipos rudimentarios
donde los operadores tenían que estar listos para no dejar baches,
recuerda Yonito, quien aprendió todas las trampas del oficio con
ese aparataje absoleto durante 12 años.
Dejé grandes recuerdos y un gran círculo de amistades
que todavía mantengo, pero fue necesario salir de esa estación
para buscar otra donde tuviera mayor proyección, señala
la figura de la radio.
El cambio fue en 1992, cuando el propietario de la Radio Caracol, Luis
Hernández, lo llamó para que fuera parte del equipo de trabajo
de la nueva estación que sonaba en La Unión.
Yoni viajó entonces a la ciudad puerto. El ambiente de trabajo
era diferente, porque era una estación en FM y la gente tenía
otros gustos musicales. Sin embargo, con los días, se fue acostumbrando
al calor y a la hospitalidad de los unionenses que lo fueron atrapando.
Esto facilitó el proceso de adaptación.
El nuevo empleado pasó varios años locutando, grabando comerciales,
narrando en los estadios de fútbol, sin tener un programa con un
gran audiencia a su cargo. La historia cambiaría a mediados de
1997.
En la estación surgió la idea de hacer un programa sólo
con música ranchera, en un espacio de 30 minutos. Así medirían
la capacidad de atracción que podía tener la nueva franja,
a cargo de Yoni Rivas.
La aceptación
¿Qué pasó? A los tres meses, la respuesta positiva
de la audiencia obligó a ampliar la franja a una hora. Las peticiones
más usuales eran las canciones de Vicente Fernández y Javier
Solís.
Posteriormente, el programa se alargó a las dos horas y media.
La gente y el locutor crearon un fuerte lazo de amistad, que terminó
en el envío de cartas con saludos y bombas dedicadas
a Yonito.
El programa es una de las vías de comunicación que
tienen las personas que son de La Unión, pero que actualmente están
laborando en Estados Unidos, explica el locutor. Todos los
días me llaman unionenses desde Los Angeles, Virginia, Maryland
y de otros estados, para saludar a sus parientes que residen en el departamento,
espacialmente en los municipios de Polorós, Nueva Esparta y Anamorós
y otros.
A esta altura de su éxito, Yoni acepta que es un gran orgullo conducir
un programa como Anoche-cer en el rancho, porque tiene una
gran audiencia que le quiere y le expresan todo el apoyo.
Espero continuar por muchos años al frente del programa,
donde siempre estaré atento al levantar los teléfonos para
conocer los saludos y complacer a la fiel audiencia con sus canciones
preferidas, afirmó Yoni Rivas.