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La
pelota, excelente pasatiempo
Los
padres de familia dan gracias a Dios por el fútbol.
Gracias a este deporte, sus hijas se alejan de las malas compañías
y ocupan su mente en algo saludable.
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| El juramento de rigor. Las reglas
del juego en la cancha son aceptadas por las integrantes
de los equipos. Foto: Miguel Ventura |
Claudia Pineda, de 19 años, dijo estar feliz de jugar
fútbol. Para mí es una alegría
participar en el torneo este año, y esperamos ganar
la mayoría de partidos para pelear la final del campeonato,
expresó la futbolista.
Mientras, Silvia Benavides, de 17 años, comentó
que es una auténtica artillera y espera este año
superar el número de goles que hizo el año pasado,
para colocar a su equipo entre los primeros lugares de la
tabla de posiciones.
Como delantera, el año pasado anoté cinco
goles y hoy espero tener la oportunidad enviar el balón
al fondo de la portería más veces, además
deseo aprender más de fútbol para ayudar a mis
compañeras en todos los partidos que tengamos,
sostuvo Benavides.
Para ella, al igual que para el resto de deportistas, la presencia
de sus familiares en los partidos es un gran respaldo.
Éstos son conscientes de su responsabilidad.
Miguel Castillo, padre de familia, contó sentirse alegre
de que sus dos hijas juegan fútbol. Le pegan
bien al balón, afirmó. Como padre
estoy emocionado, porque mis hijas están jugando y
esto les ayuda a alejarse de las malas compañías.
La ganancia
Castillo sostiene que si todos los padres de familia brindaran
tiempo a sus hijos, la juventud no buscara caminos equivocados.
Otro aficionado al espectáculo de la pelota, Pedro
Castillo, quien llegó a las canchas de El Cocal para
ver a los equipos, comentó que ya era tiempo que las
mujeres jugaran fútbol, porque antes sólo pasaban
en la casa.
El deporte las distrae y hacen amistades, esperamos
que las mejores en la cancha ganen el campeonato este año,
señaló Castillo. Él, como el resto del
público, se acerca todos lo sábados y domingos
al complejo deportivo El Cocal a presenciar los encuentro
entre los equipos de mujeres.
¿Los asientos? Hay de todo, hasta los árboles
que tienen las canchas en los alrededores para cubrirse del
sol y observar mejor todos los movimientos que hacen las deportistas
sirven para sentarse.
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