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UNIVERSIDAD

Los “párvulos” de la salud

La demanda de carreras universitarias en salud hizo posible la existencia de centros educativos que ofrecieran esta especialidad.

San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com

La autoridades de educación supervisan que las universidades posean los equipos de laboratorio indispensables. Foto Sonia Bernal

“Me gusta ayudar a la gente y por eso estudio enfermería”, dice María Carmelina Salmerón, estudiante de segundo ciclo de la Universidad Dr. Andrés Bello (UNAB), en la ciudad de San Miguel. Por eso levantarse temprano, viajar una hora desde la ciudad de Jucuapa, en Usulután, es lo de menos a la hora de asistir a sus clases.

Su aspiración máxima es llegar a trabajar en la zona rural de Jucuapa. La futura enfermera piensa que la suerte la acompañó, porque hay en San Miguel la carrera que deseaba estudiar, aunque las opciones son pocas.

Está el doctorado en medicina en la Universidad de El Salvador y la Facultad de Ciencias de la Salud de la UNAB, que ofrece la licenciatura en enfermería, tecnólogo en enfermería y licenciatura en laboratorio clínico.

La directora del centro universitario de la UNAB, Romilda Sandoval Portillo, dijo que esta facultad es de las que más demanda tienen.

“La población estudiantil anda en 435 alumnos, provenientes de los cuatro departamentos de la zona, especialmente de San Miguel, San Francisco Gotera, Morazán, Usulután y La Unión”, dijo Sandoval Portillo.

Esta universidad llegó a San Miguel en 1991, pero fue hasta 1993 que abrió la Facultad de Ciencias de la Salud. Empezó con 60 alumnos.

A juicio de la Licda. Sandoval, los estudiantes de estas carreras se motivan especialmente cuando otro miembro de su familia es un profesional en esta área. Además hay otros grupos que llegan de comunidades donde es escaso el personal de salud y pretenden servir a su comunidad al graduarse.

El objetivo

“Por ejemplo, los alumnos procedentes de San Francisco Gotera, en Morazán, al egresar, en su mayoría, se regresan a su comunidad a trabajar. Ellos están en unidades de salud, en el SIBASI y en el hospital de esa cabecera departamental”, afirmó la directora.

Pero el área de la salud tiene otros aspectos a tomar en cuenta y que la diferencia claramente de otras carreras. Para ingresar, la selección es minuciosa. Se realizan evaluaciones adicionales como un examen sobre habilidades físicas, un pruebas sicológico y de salud. Todos estos requisitos son necesarios para establecer si el joven tiene vocación.

La inversión que debe hacer el estudiante es de 99.29 dólares para enfermería y 107.85 para laboratorio clínico, esta cifra incluye matrícula, primera cuota mensual, arancel de varios y trámites académicos. Al continuar con la carrera, a partir del segundo ciclo, cancela únicamente 40 dólares en enfermería y 48.57 en laboratorio clínico.

Las especialidades son supervisadas por el Ministerio de Educación y reguladas por el Consejo Superior de la Salud, que tiene divisiones para cada carrera. Esta entidad también revisa la formación académica, los planes de estudio de todas las carreras sobre salud que se sirven en los centros formativos en todo el país.

José Emérito Avila, de 21 años, estudió bachillerato en salud en el Instituto Isidro Menéndez (INIM). Ahora cursa sexto ciclo de Laboratorio Clínico en la UNAB, “desde niño quise dedicar su vida a una carrera que tuviese que ver con la salud”, contó José y agregó: “amo tanto lo que hago, que no me da mayor problema el estudio”.

Su sueño al egresar es trabajar en el sistema público de salud o en el privado. Igual visión tuvo Claudia Brenery Amaya Salazar.

Ella siempre soñó con ser enfermera, por lo que también estudió en el INIM. Hoy se encuentra en segundo año “y es un alivio que en San Miguel se pueda contar con esta institución que sirva la carrera de enfermería”, expresó la joven.


Simular los diferentes momentos de la atención médica es el objetivo de la Sala de Arte. Foto Sonia Bernal

La hora de “jugar” al doctor

Es la reproducción de una sala de hospital en la Universidad Dr. Andrés Bello (UNAB). Ahí se utilizan maniquíes dotados de tecnología que permitan, por ejemplo, simular un parto gracias a un motor que empuja al bebé hacia afuera en los tiempos que se dan en un parto normal. También hay otro para aprender a inyectar.

Los estudiantes practican en la Sala de Arte lo que luego ejercitarán en la realidad. Existen convenios con todas las instituciones hospitalarias públicas y privadas de la zona oriental, por lo que los estudiantes a nivel de segundo año de enfermería ya realizan las clínicas hospitalarias.

Cuando un grupo egresa, la administración de la universidad envía la nómina al Ministerio de Salud y Asistencia Social para que se les realice una examen de conocimiento. Es el visto bueno para el año social en un nosocomio.

Si el alumno es reprobado, debe volver durante un ciclo a la carrera para reforzar sus conocimientos y luego intentar nuevamente pasar la prueba.

Además hacen el seminario de graduación. El alumno es preparado por un plantel de 32 profesionales, entre médicos, enfermeras, laboratoristas, educadores y sicólogos.

Todo el que desee ingresar a la Facultad de Ciencias de la Salud, deberá presentar fotocopia de partida de nacimiento, original y fotocopia de título de bachiller, dos fotografías tamaño cédula, formulario de solicitud de ingreso debidamente completado, original y copia de notas. Además exámenes de laboratorio, pruebas sicológicas y físicas.
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