< Inicio del sitio

CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS
 

 


El costo de subir “El gigante”

El Huistaluthzil o Chaparrastique pone a prueba al escalador más experimentado.

San Miguel
Yanci Pérez
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com

La compañía de viaje inspiraba confianza: gente del SNET, Geólogos del Mundo y Oikos. Para Dolores Ferrés, la vulcanóloga, el trayecto es rutina.

En el desvío conocido como Febles, estuve a punto de regresar a San Miguel. Pero recordé que, durante los últimos cinco años, había pospuesto la aventura de escalar el Chaparrastique.
En marcha. Con un litro de agua, un enorme chocolate y mi equipo fotográfico partí a conquistar el coloso migueleño. Éramos 15 personas.

Hasta los límites de la hacienda Santa Isabel, viajamos en vehículo. Empezamos a subir a las 10:30 a.m. Mi grupo fue el último.
A mitad del camino, sólo se me antojaba regresar a mi casa. Tenía mucho vértigo, sed y, sobre todo, mucho miedo. Pero, al cabo de casi tres horas, estaba en el cráter.

El Pacayal

La vista es increíble. Para mí fue un gran descubrimiento que El Pacayal no es un cerro, sino un volcán apagado con un cono, mucho más pequeño que el de San Miguel, pero con una forma perfecta.

Estuvimos dos horas en la cima, fue increíble ver cómo Geólogos del Mundo y SNET bajaron por otra zona dentro del cráter para hacer sus estudios.
El cráter parece sellado por los derrumbes provocados por el terremoto. Aún hay pequeñas fumarolas.

¿Si era tan difícil subir, el descenso no sería sencillo?, reflexionaba. Y así fue. Un poco más de una hora tardé en llegar al punto de partida, con un inmenso dolor en las piernas, pero con una gran satisfacción, había subido al Chaparrastique.

Click

HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal