| |
El
esfuerzo tiene su recompensa
No
importa cuántos problemas pasen, el deseo de superación
es el principal bastión para estudiar una profesión.
|
|
| Rafael Turcios nació en la
pobreza, pero luchó para llegar a ser profesor
y director. Foto: Diario de Oriente/Mauricio
Cáceres |
Rafael Antonio Turcios, director del Instituto Nacional
de La Unión, es un hombre que salió de la
pobreza y decidió que la única forma de superarse
era estudiar una profesión.
Desde temprana edad se convirtió en un estudiante
incansable, porque sabía del esfuerzo que hacían
sus padres para mantenerlo en la escuela, así como
también el empeño que ponía él.
Se graduó como profesor.
Fue el mayor de cuatro hermanos y por eso tuvo entre sus
responsabilidades ayudarlos económicamente.
Sus padres: Tomás Turcios y Adela Morán de
Turcios, el primero pescador y la segunda costurera, trabajaron
arduamente para que Rafael aprendiera a educar.
Cuando él ganó un sueldo, ayudó a su
hermano menor, Rolando, quien también se convirtió
en profesor.
Desde hace ocho años se desempeña como director
del Instituto Nacional de La Unión.
Aunque ha tenido que atravesar una serie de problemas, él
se mantiene fuerte y con el deseo de ayudar a sus alumnos
para que estudien una profesión y así tengan
un mejor empleo.
El instituto
Con las pequeñas entradas que tiene (6.85 anual por
cada alumno), la institución de La Unión ha
tenido una impresionante evolución.
También con el bono del proyecto Centro de Recursos
para el Aprendizaje (CRA), que le fue entregado en enero,
con el que adquirió 14 computadoras dotadas de software
actualizado y compró equipo para acetatos y grabadoras.
El esfuerzo que hizo el profesor Rafael Turcios para superarse
es un ejemplo de una persona que desea salir de la pobreza.
|
|