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El
costo de viajar a la capital de Oriente
Estudiar
o trabajar en San Miguel implica, muchas veces, pedir el
tradicional aventón. Pero también un gasto
económico.
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| Trabajadores y estudiantes se han
vuelto unos expertos en pedir el famoso aventón
para volver a sus hogares, al final de la tarde. Foto:
Diario de Oriente |
La ciudad de San Miguel se ha convertido en la capital
de la zona oriental. Ahí está centralizado
el motor del crecimiento: el comercio y la educación.
Esta situación provoca que los habitantes de otros
municipios viajen todos los días a la Perla
en busca de mejores oportunidades.
Pero viajar a San Miguel desde Chinameca, Jucuapa, Mercedes
Umaña, Nueva Granada o Usulután, por ejemplo,
tiene sus costos y sacrificios.
Implica levantarse muy temprano, porque aunque haya menos
de 40 kilómetros para llegar a San Miguel, la gente
debe rebuscarse la forma de transportarse a
sus lugares de trabajo o estudio.
Ana del Carmen Hernández, de 22 años, estudiante
universitaria, cuenta que tiene clases en las mañanas
y en las tardes.
Por lo general me salen materias a las 8:00 de la
mañana y otras a las 5:00 de la tarde, por lo que
debo estar todo el día en San Miguel, así
es que debo cuidar bien el dinero para que me alcance,
explica la joven, originaria de Santiago de María,
Usulután.
Para estar a tiempo, debe levantarse a las 5:30 a.m.. Sale
de su casa a las 6:30 a.m. y viaja en un microbús
del servicio colectivo, que le cobra 25 centavos de dólar,
hasta El Triunfo, donde aborda otra unidad para llegar a
San Miguel.
El pasaje a San Miguel cuesta 60 centavos. Ya en la ciudad,
aborda un bus urbano que la lleva a la Universidad de Oriente,
su centro de estudios. Son otros 23 centavos dólar.
Por la tarde, es el mismo cuento, pero a la inversa.
El gasto
Diariamente, Ana del Carmen gasta un promedio de $2.16 en
pasajes. A eso súmele el gasto de comida que es de
$3.50. El desembolso ronda los $6.0.
Pero la verdadera odisea para estos viajeros, es el regreso.
El último bus de San Miguel hacia San Salvador, parte
a las 5:00 p.m.
Entonces, todos los que vayan para los desvíos de
El Triunfo, Nueva Granada, Estanzuelas y Mercedes Umaña,
sólo tienen la opción del famoso jalón,
raid, o aventón.
Al sur, la situación tampoco es sencilla. Son los
viajeros hacia Usulután, El Delirio, Chirilagua,
El Tránsito y otras poblaciones de los alrededores.
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| El transporte público
tiene horarios que no coinciden con la salida de los
universitarios en San Miguel. Foto:
Diario de Oriente |
Por tanto, al final de la tarde, usted observa a los estudiantes
de la Universidad de El Salvador en la parada de la Facultad
para pedir el raid a los conductores particulares.
En este diario vivir hay de todo, desde aquellos que viajan
con los gastos cubiertos hasta los que tienen sólo
una parte y deben sorteársela cada día para
poder seguir adelante. En esta categoría se encuentra
Ricardo G. Él viaja desde Usulután a la UES
Por el futuro
Hay días que traigo mis panes de la casa y
otros que no, y ahí entre invitaciones de los cheros
y pedir aventón en las tardes de regreso, salimos
adelante.
- La idea es terminar la carrera, trabajar y, desde
luego, tener un futuro diferente, dice Ricardo G.
- Las raíces de todo se encuentran en las pocas oportunidades
que tienen los pueblos de la zona oriental, donde abunda
la mano de obra, pero se carece de empleos dignos.
- La única opción es estudiar una carrera
universitaria, para cambiar sus vidas y a la larga conseguir
un mejor trabajo en San Miguel o poner un negocio para sobrevivir.
- De raid, estos salvadoreños se encuentran
todas las tardes en las salidas de la Perla.
En sus mochilas o carteras, va la esperanza del tan ansiado
desarrollo.
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