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Aquí
y ahora
El hambre
Salir
a trabajar a los pueblos orientales, puede asustarnos por
los niveles de pobreza en que viven las personas.
El vehículo serpenteaba la calle entre los cafetales
de Berlín, en Usulután, cuando de repente saltaron
a la calle una niña y dos niños. Su vestimenta
era la suciedad que pasaba a un segundo lugar ante la súplica
que hicieron a la conductora.
Denos algo de comida, tenemos tres días sin comer.
Nuestros padres se fueron a trabajar y no han vuelto, las
tortillas se terminaron, dijo la niña, a cuyo
cuidado estaban los otros pequeños.
Ella tendría apenas unos diez años. La interpelada
estaba sorprendida y a su mente se le vinieron las imágenes
de su hijo e hija. Buscó entre sus cosas y entregó
las chucherías que cargaba para matar el hambre en
su viaje de trabajo.
La experiencia vivida reafirmó su compromiso de hacer
todo lo que está a su alcance y apoyar los proyectos
de desarrollo en la zona oriental. Está en una posición
con el poder de decisión.
Su ejemplo tiene que ser emulado por los responsables del
sistema que permite que haya niñez con hambre en este
país.
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